Es de las partes más antiguas de la ciudad, donde se establecieron las primeras capas de inmigrantes centroeuropeos, judíos e irlandeses y donde hoy se ubican los portorriqueños que han logrado dar a conocer el barrio como "lowesaida". No es un dato que se me pase de largo que las sillas y mesas públicas que en centro son livianas y fáciles de transportar, aquí están abulonadas al piso.
El local funciona desde finales del 1800! y es una esquina muy grande, con 2 salones caóticos y un tanto desprolijos. Y es el único local que conocí en New York que solo recibe efectivo. Pasar la puerta, es entrar en otra dimensión. Tomás tu bandeja, y te plantas delante del primer despachante que te mire y le pedís lo que querés, te anota en el ticket el precio, lo mismo con las bebidas o cualquier otra cosa que desearas. También está la opción de ser atendidos por un camarero, pero para eso hay que conseguirse una mesa contra la pared.
Acá la gente entra, come y sale, casi como si la puerta de entrada fuera giratoria. El salón tiene apenas 2 curiosidades que encantan: el cartel de la mesa donde se filmó la famosa escena de "Cuando Harry conoció a Sally" y un mural con la leyendo "Send a salami to your boy" que se corresponde con una costumbre del negocio: enviar sus salames a los soldados americanos a cualquier punto del globo donde se encuentren.
qué lindo paseo!
ResponderBorrarespero que sigas contando!
Gracias por el comentario! está bueno compartir!
ResponderBorrarbeso