lunes, 24 de junio de 2013

Barbieri (Río de Janeiro)

Río tiene playas (muchas) tiene el Cristo, tiene el Pan de azúcar, tiene unos atardeceres que cortan el aliento, tiene magia... sonidos, colores y un ritmo que le son propios. Mundialmente famosa, nos regala siempre lindas postales. Se está vistiendo de fiesta por la cercanía del mundial y las olimpíadas.
Aunque claro, la mejor parte de conocer una ciudad es transitar los sitios que transitan los locales. Ir a su  ritmo, comer sus comidas divertirse en sus bares, ver de que viene la mano de verdad. En el Barrio de Lapa, está la movida más grande para locales: muchos pubs, mucha movida, gente por todos lados, diversión, baldes llenos de hielo y cerveza, música en vivo, carritos de Caipis. Un cierto aire bohemio que se mezcla con los edificios históricos y con los Arcos iluminados de noche. Un sitio lleno de atractivo, al que vale la pena ir una nochecita aunque está lejos de las playas típicas que transitan turistas que se ponen negros de día al sol y caen derretidos en las camas a la noche.


Hacia allá nos dirigimos a comer en un restaurant super conocido, que en otra época era peluquería y barbería para hombres. Abierto hacia la vereda, está siempre lleno y decorado con el estilo típico de esos negocios, con algunas sillas antiguas de barbería, con buena música, con cuadros de famosos con bigote. 

Pedimos cerveza(s) y el plato de picanha que sale acompañado de farofa, arroz (se puede elegir entre varias maneras de prepararlo, nosotros elegimos el de brócoli y estaba muy bueno) papas fritas. Nos llamó la atención que nada de todo eso era verde, así que pedimos aparte una ensalada de lechuga y tomate que nos salió más cara en proporción que toda la comida... Toda la comida rica, el plato era para 2 o 3 y gastamos alrededor de u$s 60.

Vale la pena el paseíto hasta la plaza y coronar la noche con una caipirinha recién hecha. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario