lunes, 9 de abril de 2012

Tea Conection

Fuimos al que está enfrente de un local impresionante de La Parolaccia (Casa Tua) y casi podría decir que es lo único que se ve desde las vidrieras, porque el frente del otro local es enorme y por los toldos y la doble altura, parece un hotel. El local está muy lindo, muy fresco, con silloncitos suuuuuper cómodos combinados con unas mesitas con azulejitos en las tapas. Cabe destacar especialmente que sillones y mesas combinan a la perfección en tamaño y altura y por lo tanto es muy cómodo para comer, cosa que no ocurre con frecuencia. Los colores claros, la música suave y las grandes vidrieras, hacen un conjunto bien cómodo y femenino.


El servicio es tremendo. Las chicas parecen tener un serio problema cognitivo y auditivo, pues no hay manera de que retengan la comanda ni escuchen los pedidos. La comida tardó una eternidad incomprensible para la sencillez del pedido y nos costó mucho llegar a pagar la cuenta.


Con el cubierto llegan unos ricos grisines y un par de pancitos con una pasta para untar muy fresca, de arvejas y menta. Pedimos unas papas rotas con queso crema y ciboulette ($23) ricas, sobre todo las alcanzadas por las salsitas, las otras cualunques. También llegó a la mesa la ensalada de verdes, langostinos, brotes y palta ($46) más bien escasa y desabrida, los portobello a pesar de estar salteados parecían de lata, la vinagreta con que sale de la cocina es invasiva. El postre? 1 mini cheesecake de maracuyá ($24) horrible, gelatinosa, con varios días de exhibición en el mostrador, ácida por demás... una decepción. El café ($11) sí es muy rico. Absolutamente recomendables y deliciosas, las aguas en todas sus versiones ($14 c/u pomelo-pera-frutilla, Maracuyá -tilo- naranja ó Papaya-cedrón)
Los jueves hay Ladies Nigth y el 5% de lo recaudado es destinado a causas relacionadas con las mujeres. 
Venta de tés en lata y accesorios en los locales.


Mi puntaje: 7


Cerviño 3550


         

lunes, 2 de abril de 2012

Pan y Arte

Pariente cercano del Pan y Arte de Pasaje Las Casas, este tiene un ambiente descontracturado, donde se va a comer con las manos, aunque haya muchos platos de comida en la carta, el fuerte son las picadas y las empanadas. Fieles a su origen mendocino, Los Marín ponen pasas de uva con la cerveza, y tienen una heladera de venta al menudeo de cosas que se consumen en le local, como los corazones de alcaucil, los tomates secados al sol rehidratados, las aceitunas y las pasas, los precios son altos pero los productos son bien caseros. 
El sitio es grande como un galpón, con mesas sin manteles, algunas de ellas, altas, un entrepiso cómodo y una acústica mala, reforzada por la gran proliferación de mesas numerosas. La decoración es sencillo, algunos cuadros, algunos colores, no mucho más.

El servicio es correcto, pero se ponen de mal humor si se les piden demasiadas cosas... hummmm mal mal mal!

Pedimos una picada de campo ($98) la grande, para picar entre 5, que estuvo muy bien: jamón crudo, bondiola, queso de rallar, mortadela, matambre casero (lo MEJOR MEJOR de todo) y en el centro una gran torre de cebollas caramelizadas, tomates secos, morrones, alcauciles, aceitunas negras y verdes... Los panes son muy ricos, pero los entregan con cuentagotas, lo cual a la hora de comer picada genera un fastidio importante. Con el pan salía un hummus suavecito que me pareció muy bueno. Prometían una ensalada griega con la picada pero se ve que nos portamos mal, porque no nos la trajeron!!!  También pedimos unas empanadas ricas ($7) pero chiquititas... con una relación precio-calidad demasiado mala.

Para pasar y tomarse una cerveza... tienen una linda vereda pero... quién se anima con el ruido de la avenida?

Mi puntaje: 7

Boedo 880

viernes, 30 de marzo de 2012

Green Curry

En el bajo, muy cerca de la neuralgia de los edificios de marcas internacionales y tecnológicas, está este local amplio, despejado de decoraciones superfluas pero cálido y efectivo en los detalles. Una gran vidriera que baña de luz natural el interior del local, ilumina las pizarras que cuentan los platos del día, las mesas comunitarios preciosas y ultramodernas, con banquetas haciendo juego, y algunas pequeñas para comer en forma más privada.

Hay una barra con la exhibición de ensaladas y platos fríos más los extras dispuestos prolija y generosamente al alcance de la mano (picantes, salsa de sola, pinitos agridulces...), donde puede verse al chef propietario en acción. Y sí que hay diferencia cuando un cocinero regentea su propio local y anfitriona a los clientes! Recuerda con que grado de picante come cada uno, les acerca las bandejas a la mesa y hasta los llama por el nombre, que más se puede pedir en el anonimato furioso del microcentro?

El servicio es una asistencia, efectiva y simpática, que se agradece justamente porque no se hace notar.  Cosa que seguramente le resultará agradable a la gran cantidad de extranjeros que se tientan con Green Curry, seguramente por estar familiarizados con este estilo de comida fusión con grandes influencias Indias.

Pedimos un jugo del día de zanahoria y naranja muy rico ($13) y una limonada en su punto justo ( $10) un Wrapp sushi Style ($33) generosa masa con espinaca, salmón fresco, palta, espinaca y unos toques de alga nori que lo vuelven totalmente delicioso) También probamos un yellow curry ($26) de pescado blanco, con cebollas caramelizadas y unos aromas de locura. De postre arroz con leche con lima Kafir ($8) una delicia solo para fanáticos. 

La relación precio calidad del lugar es muy buena, y es una excelente oportunidad para comer comida casera, rica y diferente en los mediodías porteños.


Mi puntaje: 8,50

Tucumán 271 

(hay más lugar en el recientemente inaugurado entrepiso y los baños están impecables)

miércoles, 21 de marzo de 2012

Donde voy a comer?

Este es un ranking arbitrario, personal, basado en mis propios gustos, que a esta altura, considero que son confiables! A lo largo de los años comí y cociné hasta perder la cuenta... así que acá van mis recomendados:


Para comer parrillada de pescados y tortilla: Lalín


Para comer lengua a la vinagreta, pollo a la provenzal y otros clásicos: El Español


Para comer pizza: El Cuartito (si la quiero finita me la hago yo)


Para comer parrilla solía ir a La Cabrera (hasta que descubrieron la pólvora y separaron las mesas de 2 con lonas negras como las de las funerarias) No tengo aún un reemplazo.


Para comer chorizo y buenas ensaladas: La Dorita de la Imprenta


Para comer pasta: La Bella Italia


Para comer peruano: Primavera Trujillana


Para comer fusión : Paru


Para comer rapidito: Subway


Para comer rico y casero: Caseros


Para comer espectacular, en un ambiente increíble: Chila


Para brunchear: el Hilton o el Intercontinental


Para comer contundente: Café San Juan


Para comer empanadas y otras delicias al horno de barro: Cumaná


Para comer cosas ricas con una vuelta de tuerca: De olivas i lustres


Para comer exótico: Tandoor


Para comer sushi y comida de la isla de Okinawa : Centro Okinawense


Para comer brasilero: Me leva Brasil (pero hay cucas...)


Espero que los sirva y espero encontrármelos alguna vez!!!        

lunes, 5 de marzo de 2012

Panceta casera

2 kilos de panza de cerdo
1 kilo de azúcar
1 kilo de sal
Hojas de laurel
Ramitas de tomillo

Colocar en una fuente profunda la carne en 1 ó 2 trozos, cubrir con la mezcla de azúcar y sal. Intercalar las hierbas. Dejar en heladera, tapado con film, 2 días.
Hornear a 200° durante 1,30 hs. Dejar enfriar y usar como fiambre.

martes, 28 de febrero de 2012

El español

Si de bodegones se trata... cada uno podrá recitar sus favoritos. De eso no hay dudas, tal y como en materia de pizzerías o de parrillas, cada quién defenderá el suyo con verdadera pasión futbolera. Por si alguien está perdido, le comento: hablamos de esos restaurants con fea decoración, con mozos con memoria prodigiosa, con cartas super extensas donde conviven el salpicón de ave y el lenguado al roquefort. Esos que tiene al menos 30 años con las puertas abiertas, donde las papas fritas Mc Cain no entraron jamás y el vino se sirve en jarras de 1/4, 1/2 y litro.

En este caso, la esquina que ocupa, no tiene ni uno ni 2 pisos... nono! ocupa 3 (tres) pisos con parrillón en la vidriera, despacho de comidas para llevar, pelotón de motos para el reparto y una cola eterna que desciende por las escaleras esperando que un señor mayor con corbatas de personajes de dibujitos animados los acomode en alguna mesa.
El servicio es muy muy bueno, los mozos tiene paciencia, cambian las guarniciones sin chistar, consiguen pancitos negros, sonríen ante las bromas de los clientes, jamás se olvidan el hielo y suben y bajan escaleras con inmensas bandejas cargadas de comida. 

Como acá se viene a comer comida de toda la vida, pedimos lengua a la vinagreta ($23 la media porción) que viene en gruesas fetas tiernísimas y con la salsita un tanto excedida en vinagre y pasada por la procesadora por encima. También las rabas ($46) ni muy muy ni tan tan, aunque notablemente sequitas. Y para terminar el trío de clásicos el pollo a la provenzal ($69 el medio... comimos 3) que sale en bocaditos con papas noisettes de las de verdad. Los postres se veían bien, pero no compramos. Ojo que aunque es un restaurant muchos piden parrillada y pizzas.


Mi puntaje: 7


Rincón y Alsina, no hacen reservas.




Wendy´s

Hubo un tiempo que fue hermoso y fui libre de verdad... eran los dorados años del Menemato, y las cadenas se pechaban por instalarse en el país, por fin eramos del primer mundo y nuestra moneda valía! Por fin podíamos atiborrarnos de Dunkin Donut´s , de helados de Baskin Robbins, de pizza Hut y de las hamburguesas de la muñequita pelirroja, que con cada inauguración inflaba un ejemplar gigante de la nena vestida de celeste y la ponía sobre el techo de los locales, altamente efectista, no lo vamos a negar! Los tiempos cambiaron, los inversores huyeron todo fue caos y descontrol y solo pudimos masticar modestamente lo que nos ofrecína Burger o Mc Donald´s que se volvieron más tiránicos y mediocres que nunca. 

Pero el que tiene la suficiente paciencia, en este bendito país cíclico, puede en este mismo momento ir hasta Cabildo y entrar en un local ultra moderno, con máquinas de Coca Cola que simulan ser vasos gigantes con la bebida carbonatada llena de hielo y gas. Sí señores! Wendy´s volvió y promete  no volver a abandonarnos! El local estaba lleno de:
A) Cuarentones con sus hijos a los que quieren adoctrinar
B) Adolescentes que comieron en los locales de EE.UU. y van el tropel con los amigos
Las buenas: las papas siguen siendo absolutamente geniales, son más generosas con el jarabe de las gaseosas por lo tanto son mucho más ricas y las hamburguesas siguen siendo cuadradas (no recortamos la calidad, decían otrora). El chili sigue existiendo, las ensaladas siguen siendo perfectas y el frosty de chocolate volvió con todo.
Las malas: las hamburguesas son de carne grasosa y grisácea. El pan si bien sigue en la onda dulzona, no tiene casi nada que hacer al lado del que nos solían dar y el bacon es tan feo como en sus competidores. El ketchup ahora lo dan en sobrecitos (antes había dispensers) y copiándose de los Arcos Dorados, abrieron una cafetería que ocupa la mitad de una planta baja escasa.
Pedimos 2 combos (alrededor de $42 c/u) y salimos rápidamente, como si temiéramos que la sombra de lo que fue, pudiera devorarnos.

Mi puntaje: 7



Pizzería Imperio

Me habían hablado mucho mucho mucho de esta pizzería declarada lugar de interés cultural por la Ciudad de Buenos Aires... En la esquina de Corrientes 6899 frente a la Estación de Chacarita, está desde 1941, año de su fundación.

Es un lugar ruidoso, con mozos que te ignoran o te maltratan, con una limpieza deficiente, con mucha gente que come al paso en los mostradores (será para huir rápido?) Con ese aire de pizzería porteña indescifrable y a la vez tan reconocible!! Esa cosa desangelada y fuera de tiempo que encanta a tantos... vaya uno a saber por qué.
Y ahora: LO IMPORTANTE! ese disco de masa gordo y grasiento, con una salsa fea, llega a la mesa tibio, con porciones que rozan los $7 en casi todos los casos. La de jamón y morrones es directamente para prender fuego el lugar... que es esa feta inmunda de vaya uno a saber que con aspecto de cartón prensado? Ni la peor de las paletas, tiene un aspecto tan lamentable. La de anchoas es pasable, aunque hay que quitarle la mitad de la insípida masa para lograr un equilibrio de sabores. La de fugazzetta no tiene pero NADA que hacer al lado de la de El Cuartito.
Que le vamos a hacer! OTRO MITO de la porteñidad derribado.

Mi puntaje: 4

lunes, 23 de enero de 2012

Dale perejil al toro

Una parrilla DISTINTA. Como todos los restós del grupo (De olivas i lustres, Enfundá la mandolina) de Sebastián Tarica, tienen una impronta divertida, una decoración ecléctica y colores shockeantes en las paredes. Son de esos lugares que parecen cantinas modernas y donde te sentís muy cómodo. Villa Crespo tiene en 2 cuadritas varias propuestas y eso lo hace competitivo.


El servicio impecable, con la calidez justa, atentos, espabilados y movedizos, tienen una simpatía que no es chocante y una eficiencia que es muy valorable. Reciben con unas pastitas siempre originales, y un traguito hecho a base de caña Legui.  Otro punto a favor del lugar es ueq la comida sale en tiempos más que razonables!


Íbamos a pedir entrada pero amablemente nos trajeron una nueva panera y nos recomendaron pasar directo a la parrillada que es muy completa y sale con guarnición de papas fritas, o batatas o mandioca o ensalada ($171 para 2, transcribo lo que trae    asado, vacío, pechito de cerdo, yacaré, matrimonio, chinchu, corazón, riñoncitos, choto, mollejas, pollo, plomo y vegetales asados )  
Todo lo que probamos estaba rico! el yacaré es raro al paladar y las salsitas que traen estaban muy bien. Al postre no llegamos porque era realmente abundante.


Mi puntaje: 7


Abre solo por la noche y las reservas son recomendables! 4861-2052

Pozo Santo

El lugar es bellísimo! remite a un convento, con techos altísimos, decoración  medieval y un patio delicioso, con una pequeña fuente y plantas que hace las delicias de quienes visiten el lugar, tiene tan solo 5 mesas, de las más codiciadas y bonitas. (Sin complejos pedir "Off" si reservan mesa en ese sitio, pues lo traen rapidamente) 

El servicio, es meloso, pegajoso, melifluo, arrastrado y fastidiante. Cuantas veces se puede decir " a la orden" e interrumpir una charla íntima entre 2 personas? Basta por favorrrrrrrrrr.... 

Los problemitas reales, empezaron al llegar la carta... El pan, no es rico, la salsita que acompaña, sí. 
Pedimos para compartir un tiradito con salsa de maracuyá, era super ácido y eso tapaba la delicadeza que trae un lenguado por naturaleza (alrededor de $80). Luego pedimos unos cayos de vieyra a la parmesana, que si bien estaban rico, tenían tanto parmesano que no se sentía (otra vez) la delicadeza de la carne que acompañaba (alrededor de $70) 
Y... hay pescado a lo macho? "no señor... no lo tenemos disponible" ok.
Canelón Alfredo? "no señor... no lo tenemos disponible" ok.
Finca La Linda extra brut? "no señor... no lo tenemos disponible" ok.
GRRRRRRRR
Pedimos una jalea mixta que estaba rica y con una fritura correcta (alrededor de $120) que traía 3 salsitas... Pedimos refill de la más suave y.. adivinen!! "NO SEÑOR! NO LA TENEMOS DISPONIBLE" Lo pueden creer? 
Resignados pasamos a los postres, pedimos un simple helado de americana y frutos rojos... OBVIO, NO estaba disponible!


Saquen sus propias conclusiones y hagan juego señores... por que no cierran la puerta directamente todo enero?


Mi puntaje: 4 (si quieren pasar hambre o comer lo que diga el dueño, ahí lo tienen)