martes, 5 de febrero de 2008

Del ruido y otros demonios

La comida puede ser excelente, el servicio impecable, la decoración paradisiaca... Pero todo se puede desbarrancar poco a poco, con algunos "detalles".
Ruido ensordecedor: esa música seleccionada por el enemigo de la calma, marcha, salsa o cantantes latinos a grito pelado, parlantes mal conectados y nosotros haciendo el esfuerzo de tapar el bullicio, tratando a su vez,de subir la voz y quedarse afónico, solo para pedirle a nuestro partenaire de turno la sal.
Mala iluminación: no se ven los títulos de los platos en la carta, no vemos los colores de la comida que nos sirven, a veces, no vemos ni lo que nos rodea, hacemos todo a tientas, penando en no matarnos al tropezar con otro incauto comensal que haya tenido la infeliz idea de querer ir al baño como nosotros.
Peloteros y afines: el ruido de indios desatados, las corridas por el salón de niños descalzos, la algarabía de piruetas detrás de un vidrio, uno termina pensando que está en el zoológico y bueno sería tirarles algunas galletitas, ya que los pequeños contenidos por una sola maestra jardinera (aunque sean 30 y de diferentes edades) rara vez se acercan a tragar las milanesitas, ravioles y afines de los menúes infantiles que sus padres piden para ellos.
Baños: los baños incómodos, pequeños, con bajos índices de limpieza, pueden sacar de quicio a cualquiera, los ubicados sobre el techo de las cocinas, son abrasadores, como una visita al infierno. Los que no tienen gancho para las carteras, injustificables. Si un cubierto sale $4 o más, no debiera incluir el derecho a baños impecables, con reposición de toallitas, papel y jabón durante toda la noche? o es mucho pedir? Mal de estos tiempos, mas de la mitad de los baños que he recorrido tienen baja presión de agua, con suerte, pero me ha tocado visitar algunos sin una sola gota de agua, sería pertinente que se clausuraran los restaurants que operan de este modo.
Olor, aroma o tufo (como prefieran) Esa cosa de salir con la ropa hecha un muestrario de la carta, el pelo oliendo a fritura... una tortura! Creo que nadie elige ir de la cena a la ducha. Sin buenas campanas de extracción, esto sucederá indefectiblemente.

4 comentarios:

  1. seee, totalmente. Encima fumo y en los que tienen sector fumador generalmente este está pegadito a la cocina.So bad!!!!

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  2. Exacto! otro factor! Y ni hablar de esas terrazas armadas a los ponchazos, donde el chiflete te deja duro...

    besotes

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  3. Interesante nota. Leo el blog por recomendacion de un amigo. Me gusta tu marca de estilo con respecto al tema de los hielos, pero por favor no copies o utilices la marca de estilo del broche de cartera porque todos ya sabemos de quien es. Espero que esta buena idea pueda mejorar por que se la merece.

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  4. JAJAJAJAJ ! no hay dudas, lo dice Rose Galfione!!! pero lo mío, es el hielo!! e mi termómetro de un lugar. ;)
    Gracias por dejarme tu comentario, siempre es grato saber lo q opinana los demás de algo q uno hace con pasión.

    Besos

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