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Modernísimo, doble altura, un sector de banqueta corrida contra la pared. Frente vidriado, fotos artísticas. Nada pero nada que ver, con los otros centros de comunidades españolas en Argentina... Hasta que abrís la puerta y el inconfundible olorcito a ajo, te aleja cualquier duda que pudieras albergar.
En la mesa del mediodía, todo está pensado para no perder tiempo: pan y manteca: PRESENTES! Carta: PRESENTE! Azúcar y edulcorante: PRESENTES! las mesitas aun así, son muy cómodas. Lleno, llenísimo, 97% hombres, siguiendo la regla que asevera que donde las comidas son condimentadas, no hay cupo femenino.
El servicio es porteño tradicional, con mozos de mediana edad, hábiles y ceñidos a su papel, el uniforme de chaleco negro y moñito ayuda a compenetrarse. La vajilla es buena, pero las copas podrían brillar un poco más.
Pedimos comida, no menú del día y eso nos sumió en una espera de aproximadamente 1/2 hora, 2 paneras y una buena dosis de fastidio.
Al llegar el chuletón de ternera con arvejas, morrones y papas españolas ($27) en su punto justo, se nos alegró el alma. También pedimos chuletillas de cordero a la Riojana ($25) salen con arvejas, morrón, papas españolas y una salsa demiglás con vino, que es muy sabrosa. Los platos son abundantes, me atrevería a decir que hasta para compartir. Pasaban cerca nuestro bandejas de fritura mixta ($35) con rabas, abadejo, chipirones, merluza y aritos de cebolla que daban ganas de mudarse de mesa.
Belgrano 958
Mi puntaje : 7
Una esquina interesante, con mesas en la vereda tapadas con tolditos, como pequeñas pagodas individuales. Tiene un entrepiso y en la pequeña planta baja el piso está en desnivel. La pared principal, está ocupada por la barra, con una buena exhibición de botellas importadas.
En la decoración, hay una mezcla de colores de la tierra y toques de color, logrados por las pantallas de papel maché.
El servicio es lento, atolondrado, por alguna razón que no llego a dilucidar, corren por el local y suben los escalones de a 3. Si bien hay 2 camareros, 2 recepcionistas y el dueño, todo es un caos. Llegamos cuando el local estaba casi vacío, asi y todo demoraron unos 40 minutos en traernos la entrada. Es inconsistente, al punto de que nos trajeron unos piscos que no habíamos ordenado y sin disculparse, los retiraron de la mesa.
Con el cubierto, traen una cazuelita de cebolla de verdeo mezclada con cilantro picadito, en aceite condimentado, muy rica. El pan consta de unos bollitos blancos caseros y que llegan calentitos envueltos en una servilleta.
Pedimos una entrada de triangulitos de masa phila, rellenos con queso y trucha, fritos, muy ricos, acompañados con una salsa dulzona ($29) Un atún rojo con costra picante, acompañado de puré de pallares que salió en un punto justo de cocción, bien jugoso por dentro y crocante por fuera ($59) y un lenguado relleno con langostinos que venia acompañado de unas tiritas de vegetales (45) sabroso y sutil. Por último una supuesta chessecake de 3 chocolates, imposible de cortar, al punto que se salía del plato ($14) y el piso de chocolate amargo se despegaba del resto. Acompañamos la cena con un Viognir de Escorihuela Gascón, muy frutado y sabroso.
Mi puntaje: 7,5
El Salvador 5800.
Por 25 pesos... que se puede hacer? Que se puede comer?
A golpe de primera vista, parece muy poco... todo sube, el poder adquisitivo decae... comer afuera es muy caro...
Ahora, que podés comer por $25? Veamos...
Un menú de Mc frito ó Burger, en bandeja de plástico, con vasos transpirados y servilletas escasas. A los apurones, porque por alguna razón, en estos sitios siempre entramos y salimos corriendo.
También podemos ir a la costanera o lugares similares, y pedir, un choripán o sándwich de carne, unas papas fritas grasientas y una gaseosa... Limpieza 0... confiabilidad hummmm...
O... podemos ir a Palermo o Puerto Madero, y almorzar muy pero muy bien eligiendo entre varias opciones. Hay menúes con entrada, plato y postre por este importe.
Increíble? Si si... sinceramente si... pero REAL.
Será que los $25 de la gente que conoce esos lugares, vale más que los $25 de aquellos que solo aspiran a pasar un domingo en familia y pelotear un rato junto al río? O será que a los segundos los están estafando?
Para pensar...
LA VIDA DE UN(A) CHEF... 1. GENERALMENTE TRABAJAS HASTA TARDE.!COMO LAS PUTAS!!
2. GENERALMENTE TIENES MAS CLIENTES POR LAS NOCHES...COMO LAS PUTAS!!
3. TE PAGAN PARA MANTENER AL CLIENTE FELIZ. COMO LAS PUTAS!!
4. COBRAS POR HORA PERO TU TRABAJO SE EXTIENDE HASTA QUE TERMINES. !COMO LAS PUTAS!!
5. SI ERES BUENO, TIENES MAS TRABAJO. !COMO LAS PUTAS!!
6. TE RECOMPENSAN POR DEJAR SATISFECHO A TUS CLIENTES. COMO LAS PUTAS!!
7. ES DIFICIL TENER Y MANTENER UNA FAMILIA.! COMO LAS PUTAS!!
8. TIENES QUE ESTAR SIEMPRE ATENTO A LA NECESIDAD DE EL CLIENTE. !COMO LAS PUTAS!!
9. TUS AMIGOS SE DISTANCIAN DE TI Y TU SOLO ANDAS CON OTROS IGUALES QUE TU.! COMO LAS PUTAS!!
10. EL CLIENTE SIEMPRE QUIERE PAGAR MENOS Y ENCIMA QUIEREN QUE HAGAS MARAVILLAS. !COMO LAS PUTAS!!
11. CADA DIA AL LEVANTARTE DICES: '!NO VOY A HACER ESTO TODA MI VIDA!' !COMO LAS PUTAS!!
12. SI LAS COSAS SALEN MAL ES SIEMPRE CULPA TUYA. !COMO LAS PUTAS!! 13. TIENES QUE BRINDARLE SERVICIOS GRATIS, A TU JEFE, AMIGOS Y FAMILIA
RES.! COMO LAS PUTAS!! AHORA ME PREGUNTO .... REALMENTE ERES CHEF?..... O ERES?....... ....COMO LAS PUTAS!!?? SI VAS A ESTUDIAR COCINA, PARA QUE TE VAYAS PREPARANDO. !COMO LAS PUTAS!! Y SI ERES AMIGO DE UN CHEF.... PARA QUE LO ENTIENDAS
PD: LOS UNICOS QUE SALEN DESPUES DE LAS 2 DE LA MAÑANA A RUMBEAR SON LAS PUTAS Y LOS COCINEROS
Dentro de la iglesia de Santa Catalina de Siena, entrando por el hall a la izquierda hay un precioso patio, adonde en la antigüedad daban las celdas de las monjas internas. Hoy es un remanso increíble, con un silencio glorioso, en pleno microcentro de la ciudad de Buenos Aires... afuera: caos... adentro: una paz indescriptible.
Puesta con mesas de hierro y tapa de vidrio, las mesas se ubican sobre pisos de piedritas sueltas (no aptas para tacos altos, se los aseguro) unas enormes sombrillas dan sombra a las mesas que no llega a cubrir la generosa arboleda. Linda vajilla, copas y cambio de cubiertos segun el plato ordenado.
También hay mesas en los interiores, que se lograron uniendo varias celdas mediante arcadas, la decoración es austera, fresca y elegante.
El servicio es muy bueno, abundantes camareras están atentas a los pedidos de los clientes, aunque la iniciativa quizás no es su fuerte, tienen muy buena disposición para satisfacer los pedidos. Para el patio, son 4.
La panera con riquísimos panes caseros, merece una mención, masas al aceite, livianas y crocantes, combinan a a perfección con el paté que sirven para hacer boca. De entrada pedimos rolls de provola ($24) venian acompañados de salsa ligerisima de tomate y hojas verdes, muy fresco y en su punto justo de crocante y temperatura. Luego un roulade de salmón rosado, con verdes, papas rústicas y compota de tomate (esta última, sublime) en un tamaño justo de porción y buen punto el pescado ($47) y un exquisito lomo de ternera, con mil hojas de papa, salteado de hongos caramelizados y un shot espumoso de maíz y cebolla, exactamente en le punto en que fue pedida la carne ($49) la particularidad de los platos es que las combinaciones son tan exactas, que los bocados pueden combinarse de diferentes maneras, siempre con excelente resultado. El café ($6) en su punto justo de sabor , aroma y temperatura.
Funciona como café a partir de las 15 hs.
Chef: Rolando Benitez Cuella
Mi puntaje: 9
San Martín 705 4312-0235
Ya todos tienen lo mismo, igualito, copiado, calcado. Podés comer en un ruso, en un taiwanés, en un restó de autor, en una fonda o en el patio secreto de esos restoranes donde tocás timbre... tipo "vi luz... y subí" (Si hasta Pablo Massey tiene uno... se puso fashion la cosa).
De lo q estoy harta:
pesto de rúcula
ensalada tibia
salmón rosado
polenta frita
vinagreta de miel
cordero patagónico
papas rotas
cous cous
maracuyá
brotes " de lo q sea"
cherrys....
Dejo acá, para que ustedes pongan lo que se les ocurra!!!
La gastronomía de cada región, tiene un por qué, elementos que se fueron entrelazando para dar como resultado los platos típicos. Ya sea lo que se produce en el lugar, lo que se almacenan, o las influencias de los pequeños grupos de personas que se afincaron en un sitio, trayendo sus tradiciones, sus gustos, sus estilos su sabiduría.
Es así, como podemos encontrar trazos árabes en las comidas de Santa Fe, incluyendo su archifamoso alfajor de muchas capas. Encontramos muchas comidas españolas en Mendoza, torta galesa en Chubut, comidas alsacianas en Córdoba, ensaimada en San Pedro.
También varia la manera de hacer las mismas comidas, a lo largo y ancho de la República... por caso, las empanadas, son tantas versiones como provincias... en Mendoza redonditas y con pasas, en Jujuy, al horno de barro y con trocitos de papa, asi, cada región, cada pueblo, incorpora las cosas que más lo caracteriza.
Ahora, sabrá igual un lomito de llama en un restó de Palermo, que en el centro de Purmamarca? Esa misma trucha en Puerto Madero y en el borde del Nahuel Huapi? Así, podría citar mil ejemplos de cosas que a pesar de que hoy por hoy, todo llega fresco y por avión a Buenos Aires definitivamente, no es lo mismo.
El paisaje, nos subyuga, nos sumerge, nos intimida, nos invade, y le da el marco a que disfrutemos el por qué de cada condimentos, de cada aroma. También, podríamos citar el amor y el orgullo con que sin lugar a dudas, un cocinero nativo, trata su materia prima, el respeto que le es impuesto, por lo que corre por sus venas... pura tradición.
Vale la pena hacer turismo vale la pena disfrutar y vale la pena, probar in situ.
De afuera, parece un bodegón de esos típico de Palermo, mezcla de bar de copas y minutas al paso. Entramos porque descubrimos el nombre, y ya tenía ciertas referencias en cuanto a la veracidad de su comida. No hay manteles, ni siquiera individuales, las servilletas son de papel, y la carta una triste hoja fotocopiada blanco y negro y plastificada. Una tele, proyecta programas de la tele brasileña, en un volumen que no es el deseable para una cena. La deco es como la de un chiringuito de la playa, la onda, no.
El servicio deja mucho pero mucho que desear... con decirles que fue el camarero quién no contestó el "buenas noches" creo que les digo todo. Camarero autóctono, eso si, lo cual le agrega "cierta" gracia al asunto... solo cierta, porque lejos de morochos simpaticones, tienen rubios mala onda.
Al fin, luego de no poder tomar el jugo de mango que habíamos pedido ("no hay") pedimos unas entraditas... y entendimos como este engendrito está abierto desde el 2002 : exquisitas croquetas de peixe ($12) que mejoraron mucho cuando traje la sal y el picante de otra mesa, que a pesar de estar fritas, estaban crocantes y untuosas y para nada pesadas. También pedimos empanadinhas de queijo ($12) muy parecidas al chipá y deliciosas. De principal, le elección fue genial : Moqueca de peixe ($46) una posta de pescado blanco, en su justa cocción, con leche de coco y salsa de verduritas, con unos aromas espectaculares y acompañado de arroz blanco.
Los precios son un poco altos, para tan poco servicio, para vajilla de fonda y bla, pero la comida vale la pena, dicen que la carta de tragos es muy buena. Altamente recomendable para ir en grupo y pedir las entradas, con cervezas nativas y dejarse llevar.
Mi puntaje: 7
Costa Rica 4488 4832-4290
1 kilo de tomates perita
2 dientes de ajo
aceite de oliva
aceto balsámico
orégano
Cortar los tomates en cuartos, acomodar en una asadera, con la piel hacia abajo. Rociar con todos los demás ingredientes y salpimentar. Rotarlos a mitad de cocción.
Cuando estén listos, usarlos para sandwiches, ensaladas, bocaditos y demases comidas veraniegas.
Hace más de un año, empezaba este blog, con este restó como primer reseñado. Pasaron más de 150 post y he vuelto, encontrándome con la misma calidad, el mismo servicio y la misma buena onda.
La decoración no varió, solo una pequeña ampliación, alberga 10 cubiertos más, en este pequeño sitio, que apunta a la calidad sobre todas las cosas, es como si uno comiera en el living de Leandro Cristobal, el chef propietario, uno lo ve agitarse con pasión detrás de los fuegos, solo lo separa del salón, una barra, con capacidad para 4 cubiertos mas. Tienen 2 turnos, con estricta reserva, a las 21 y a las 23 hs. Todo está aceitado para disfrutar la experiencia, aunque podría parecer que no, con los tiempos justos.
El servicio es atento, muy... mi camarero me trajo 5 veces tostaditas, sin poner ni una sola vez, un gesto de fastidio. Están vestidos cancheros, con larguísimos delantales negros. La comida se elige de unas pizarritas escritas a mano, que si bien son simpáticas, hacen apurar demasiado la decisión. Saben sobre vinos y están dispuestos a asesorar al comensal.
Pedimos 2 principales, pues por sugerencia del camarero (acertadísima) era más que suficiente sin entrada. Un ojo de bife SEN-SA-CIO-NAL ($49) al punto pedido, enorme, con costra de ajo, y salsa de pimientos y chorizo colorado... un manjarrrr! Las papitas que acompañaban deliciosas!!! El plato ,se puede compartir, si antes pidieron una entrada (entre $14 y $25, tapas o la especialidad de la casa: Empanada gallega). El otro era un plato de costillitas de cordero ($47), humeantes, repletas de aromas, con unas papas salteadas con tomatitos cherrys, champignones... verdeo... UNA GLORIA! No es barato, y solo aceptan efectivo, pero vale la pena.
Capítulo aparte, los postres: sumamente caseros, y hechos por la mamá del chef... el papá es el adicionista y asi todo queda en casa. Pedimos un Bavaroise de maracuyá... exquisito, y por solo $16.
En suma, armarse de paciencia, tomar el teléfono, llamar al 4300-1112 y a disfrutar una experincia gastronómica fantástica.
Mi puntaje: 9