domingo, 1 de diciembre de 2013

Adiós Utilísima... Adiós!

Una tarde, mientras transcribo unos presupuestos, cumplo con mi ritual acostumbrado... poner Utilisima o Gourmet de fondo... Algo suena raro... Un momento! eso que suena raro es el acento de los conductores, son los colores de las escenografías y la temática de los programas.... 

Yo no escucho a Las Redonditas con sus voces chillonas, sus toneladas de mayonesa y su omnipresente pionono... Ni está Choly cocinando con sus blusas con hombreras, sus aros dorados y sin delantal. Ahora desfilan por la pantalla enlatados de todo tipo! desde los insufribles "jefe encubierto" hasta un programa de decoración de pasteles realísticos (SISI... PAS-TE-LES) 

 
Claro que sobreviven los "grandes ideas espacios chicos", "celebraciones con Narda" y unas pinceladas de Jardineras, Donato y el a esta altura insufrible Ariel Rodríguez Palacios copiando tan seguido a Jamie Oliver que da arcadas... Comprará en subastas las camisas que el otro (el que es genial de verdad y no una copia tercermundista) ya lució en sus envíos? Sigue habiendo pinceladas locales, pero NO... no es lo mismo.
 
La señal tenia problemas hace rato, y en sus mismos estudios hace rato que se hacían programas para FOX (el dueño actualmente de todo el paquete) que incluso no se emitian en Argentina. Es cierto! el país es más barato que otros de la región para hacer producciones, y unos días en Buenos Aires alojado en un hotel de Puerto Madero, no le viene mal a ningún chef. El híbrido no funcionó, y ni la evocación de Doña Petrona, ni la incorporación (absurda, claro está) de Mariano Peluffo a los programas de cocina lográ dar resultados de share.
Ya no habrá generaciones de niñas que aprendan sus primeras recetas viendo a cocineras que parezcan abuelitas, ni verán un "hagalo usted misma" dictado por señoras con lobotomía. En algun momento no recordaremos ni a los q nos enseñaron a usar el microondas, ni a los que pintaban telas en la variopinta señal. Que descanses en paz Utilísima, tenemos tus videos en Youtube.

lunes, 21 de octubre de 2013

Estilo Campo

Evidentemente orientado al público turístico, este local de Puerto Madero, con los mozos disfrazados de gauchitos (q bajón por favor trabajar de bufón) y con los precios del merchandising en la última hoja del menú (taza con plato, facón y hasta servilleta.... sisi... servilleta! seguro q los turistas mueren por llevarse la servilleta del restaurant jajajaja) tiene una linda decoración, con un espacio razonable entre las mesas y muchas con vista al río.

El servicio me resulto pastoso, camareros cansados en el turno almuerzo no son una buena señal, todo lo hacen a las cansadas, arrastrando los pies. Sirven el agua como una catarata (un vicio de los últimos .tiempos? lo mismo nos pasó en La Rosa Náutica). La panera está bastante bien, con algunos destacados como las barritas de queso, acompañan con un queso blanco untable muy de los 90´s.


Pedimos las mollejas ($90 aprox.) a las q se les notaba DEMASIADO el hervor previo, estaban sabrosas y eran de buena calidad, por lo tanto no merecían tanta crueldad. Una ensalada de berro minúscula cotiza y como! ($66) y ya viene condimentada, ensopada en vinagreta... cuando aprenderán los mozos q medir YO el nivel de aderezo de lo q YO voy a comer? No es un servicio, más bien es un incordio. Tambien la bondiola arrollada q salía de la cocina ($143) . Me hizo acordar muchisimo a aquellos platos de los "PIZZA-CAFÉ" espantosos reflejos de la era menemista. El morroncito, el perejil y la rodaja de limón, de otro tiempo, de uno q no debería volver. Lo único pasable eran las papas cuñas, porq la salsa q en la carta figuraba como Demi-glace era tomatoza y espantosa. Por último un café solo pasable q sale con unos petit fours y una crema catalana correcta ($46) con el plato super decorado con salsa de frambuesas... Les avisan por favor q todo eso afortunadamente quedó en el pasado?

Mi puntaje: 6,5

Conviene reservar, vaya uno a saber por q, suelen tener reservas enormes para eventos.

Alicia Moreau de Justo 1840  4312-4546

lunes, 7 de octubre de 2013

La Rosa Naútica

Así como en el cine se dice que  "Segundas partes nunca fueron buenas" parece que la frase se aplica también a los trasplantes de restaurants. Pasó con "Astrid y Gastón" con su pobre desempeño de molduras de telgopor. Vimos también desembarcar a Sagardi con mucho ruido y pocas nueces  y el caso que nos ocupa hoy... La Rosa Náutica.

El restaurant es grande, luminoso, bien ambientado, salvo por una barra en el lateral izquierdo con un montón de chucherías y porquerías amontonadas, que no tiene ningún sentido y afea el conjunto final. Tienen una linda terraza y algunas mesas más lindas que otras, aunque los mantelitos tejidos al crochet tienen marcas de vaya uno a saber que comensal, desde antes de pedir el agua mineral... 

El servicio es antipático, desde la recepcionista con el "tienen reserva?" ridículo el mediodía de un miércoles y con el salón a media máquina. Esa cosa de no dejar al cliente estar cómodo y marcarle el paso es un muy mal vicio de estas chiquitas anoréxicas aspirantes a modelos, que necesitan justificar el sueldo. Seguimos con el camarero, al que no se le pudo extraer una sonrisa en toda la comida, otro que nos maltrató y nos ninguneó todo lo que pude, hasta q lo llamé levantando el tono con un "DISCULPAME"  que lo trajo rojo como un tomate, por fin a la mesa... y claro! Eramos los únicos locales.. será que nuestra plata no vale lo mismo que las propinas extranjeras? jajajaja. La cuchara la puso al revés para el postre, el agua la servia con la fuerza del volcán Vesubio, y ni una vez se ocupo de las servilletas que por demasiado almidonadas, iban a dar al suelo.


La panera tiene unos pancitos morochos, que parecen de leche, medio dulzones muy interesantes y unos blancos del montón, acompaña un trío compuesto por manteca, una especie de mousse de salmón y algo indescriptible por vista, olfato y gusto.
Probamos el tiradito "Rosa nautica" de pescado blanco y salmón rosado (aproximandamente $135) marinado en mandarina. Excesivamente ácido, ensopado y difícil de tragar, aunque ambos pescados estaban excelentes y frescos. También el risotto de camarones (aprox. $160) que salió en menos de 20 minutos... y que se puede esperar en esos casos? arroz marcado, gusto artificial y gruesas virutas de queso parmesano que no aportaban nada a un plato que por definición debería haber sido cremoso y sutil, coronado por 3 langostinos, hacían bulto unos corazones de alcaucil. Por último, el postre: natilla catalana (alrededor de $50) nada especial y fría a pesar de estar quemada... .tanto cuesta hacer esas cosas a la minute? El café buenisimo... 

Mi puntaje: 6

Alicia Moreau de Justo al 200 

lunes, 30 de septiembre de 2013

Llegando a los 50000! gracias totales!

Hola mis queridos seguidores! Saben que nunca publico de estos posts, donde nos hablamos cara a cara. Pero cada tanto... necesito contarles algunas cosas!

Estamos llegando a las 50000 visitas en poquito tiempo, y todo es gracias a USTEDES, que me leen, comentan (no tanto como quisiera pero los perdono jajaja) intercambian, y recomiendan el blog, que hace 6 años está en el aire.

Sumamos sesiones como "Volando por ahí" donde les cuento de mis aventuras de viaje comiendo  y próximamente "Productos que probamos" para mantenerlos al tanto de las novedades y lanzamientos del mercado que nos gustan, y los que no también! 

Les dejo una imagen de la semana pasada, donde tuvimos el record de visitas de este año :100 en un día! Me despido hasta otro post, y seguirán siendo testigos de lo que va pasando! 

Ensalada de salmón y berros

para 2


2 paquetes grandes y frescos de berro
4 lonchas de salmón rosado ahumado
2 huevos duros rallados
10 aceitunas negras descarozadas
3 cucharadas de crocantes para ensalada
2 cucharadas de crema
jugó de limón
mayonesa ligth

Disponer una cama de berro bien limpio y sin los tallos, luego rallar los huevos, filetear las aceitanos, cortar el almón en tiritas, agregar el crocante. Aliñar. Acompañar con unas tostadas de focaccia.


miércoles, 25 de septiembre de 2013

El riesgo incierto de las porciones para compartir

Uno ya se sabe los lugares esos, donde supuestamente (y ya veremos en que escalón apoyo lo de supuesto) las porciones son "para compartir". Esos que adoran los que adoran los bodegones, los sitios donde se huele a frito, y vos te vas con el mismo hermoso perfume y te avergonzás toda la tarde al menor movimiento de pelo, porque es absolutamente persistente.
Cuando alguien me destaca como valor "las porciones son para compartir " tiemblo. De verdad. Se me erizan los pelitos de los brazos y me veo venir lo peor en forma de monstruosa Maryland. O de balde de fideos. O de torre de chinchulines y riñones.

 Cuando una porción es "para compartir" quiere decir que vale doble o en todo caso, es 1 porción y media. Así que como las frazadas cortas no cubre todo los requisitos! o gastás lo mismo que eligiendo 2 patos en un lugar coherente o te quedás con hambre, porque finalmente las papas fritas no eran tantas. Pero además... por que me obligan sistemáticamente a acordar con el otro lo que quiero comer? si yo quiero ravioles y el otro salmón, como podremos acordar comer un matambrito al verdeo? Y ojo que es compulsivo eh! los que tienen "porciones para compartir" jamás tienen "media porción". Es o TODO o NADA, y que el comensal se las arregle. 



A que obedece esta maniobra? al engaño, seguro! Porque el argentino promedio adora pensar que está "haciendo negocio". Pero además, le simplifica el trabajo a la cocina, que con un morroncito más y una feta de jamón, estira un plato, cobra doble y sirve a 2 con el esfuerzo de servir a 1. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

Café Vizno (confitería del Teatro Colón)

En el año 1908 se inauguró este teatro, que otrora estuviera emplazado donde hoy está el Banco Nación, frente a la Plaza de Mayo. Dentro de su majestuosa edificación, se proyectó el pasaje para carruajes tirados por caballos, que tiene salidas por las actuales calles Viamonte y Tucumán. Las Damas de alcurnia y sus caballeros, vestidos siempre de impecable etiqueta, podían así desembarcar dentro del teatro mismo, en sus entrañas y evitarse las inclemencias del clima. También aquí estaba el pasadizo para viudas, para que aquellas que guardaban luto, pudieran disfrutar el espectáculo sin ser vistas.

Dentro del polémico Master Plan del año 2008, estaba la puesta en valor de este espacio, y la apertura de ambos portones, dando lugar a la mudanza de las boleterías y a la instalación de este café. Un espacio vidriado con amplias vistas tanto al pasaje como al movimiento típico de este y al gift shop.

Hasta ahí todo optimista, pero... el café es malo, el servicio es peor. La cafetería está atendida casi casi como un Mc Café. Lo que acompaña las bebidas es una de esas galletitas envasadas en máquina que las corta como boletos y no traen un vasito de agua. Las mesas están destartaladas, las sillas también. No nos tocaron ni 2 vasos ni 2 copas que coincidieran entre sí. En el exhibidor había tortas mal envueltas, con frambuesas que fueron jóvenes y lozanas en el 2008 y sandwich con los panes con orejitas de secos... todos mustio, languideciendo ante la lamparita que lo alumbra... un horror.

Tanta historia que posee este Monumento Histórico merecería una propuesta más a su altura. Una pena.

Mi puntaje : 4

martes, 20 de agosto de 2013

Mis sabores preferidos

En el término de 2 años, recibimos la novedad de librería, de las delicias de Luciana López May. No la conocíamos en esta faceta y a través de "Mi primer libro de recetas" nos encontramos gratamente con sus sabores, su sencillez, su alegría, sus historias familiares, su estilo y su estética más que casera.
El libro fue un éxito absoluto y llegó "Recetas para compartir" otro más en el mismo estilo, otra vez las recetas diferentes, con usos distintos de materias primas comunes o usos comunes de materias primas distintas. 

En este, su tercer libro, Juliana nos regala un libro objeto, una libro para poseer y gastar las páginas de pasarlas de un lado para el otro. Los capítulos son productos que se van sucediendo como las estaciones. Las recetas son sencillísimas y no por eso menos apetitosas: desde las espinacas al horno con un huevo hasta postres de cuchara. Todos los capítulos tiene unas palabras, una pequeña reseña escrita por ella misma, contándonos por que eligió cada ingrediente. La estética es maravillosa, con hojas que parecen encajes, fotos deliciosas, cenitales, sencillas... todo remite ala informalidad, al partido de Tigre, a la vajilla desportillada de la abuela, a la femineidad, a las ganas de vivir, a la satisfacción de hacerlo.

Yo tengo los 3!

Precio en librerias: $289

lunes, 19 de agosto de 2013

Café San Juan (La Cantina)

Mucho ruido produjo en el sector la apertura de esta segunda casa de Leandro Cristóbal. Mucho programa alegórico, mucho piripipí.... Justo es decir que el Café quedaba chiquitito ya para tanta fama y era necesaria una expansión, ya que el programa se ve en toda latinoamérica y recibe turistas permanentemente además de los locales que peregrinan hasta este sitio, para ver a Lele en acción.

El lugar es super agradable, luminoso, grande, con una mesa al fondo comunitaria que emula las "tables du chef", que se ubican dentro de las cocinas en Francia. Replicando el modelo del café, hay una cocina a la vista con banquetas en la barra. Todo está puesto de un modo más moderno y arreglado y tienen carta en lugar de las tradicionales pizarras.

Y acá y muy a pesar, empiezan los problemas. El servicio! nos ninguneó permanentemente. No se preocupó de satisfacer nuestros pedidos, ninguno de los 2 camareros nos sonrió en ningún momento. Me pusieron delante una fuente Lafont hirviendo sin ninguna advertencia (todavía tengo la marca de la quemadura en la muñeca izquierda) Mucha cara de culo para un viernes al mediodía. Claro, había otras mesas llenas de fotógrafos, de gente que iba a engordar la fama del lugar y nosotros eramos simples clientes. Extrañé muchísimo a los mozos del café. 

La panera, dio un vuelco, y después de comer panes ácidos durante años con aceitunas, de pronto llegó una panera con 4 o 5 variedades divinas de panes, con una focaccia aromática hasta la locura, un pan de molde integral soñado y un pan blanco genial. No recuerdo si hay algo para acompañarlo. Pero no es lo más importante. Pedimos una entrada de vegetales ($66) nada del otro del mundo, unas rodajas de zapallo, unas rodajitas de zanahoria, unos verdes plimplum, nada demasiado especial. También pedimos la trucha entera... uff! nunca había pedido un plato de pescado en el Café tan... falto de redondeo ($135) las batatas que lo acompañan estaban casi deshechas de pasadas de cocción, los hinojos del fondo tristes y mustios, el sabor discreto y la incomodidad de comer en una fuente de horno, directamente es inadmisible. Y llegando a lo peor que nos pasó en ese almuerzo de locos... el postre! pedimos una tarta de chocolate blanca y arándanos ($69, si! leyeron bien! sesenta y nueve pesos argentinos) que fue directamente incomible. Si bien la masa era correcta, el relleno era espantoso y los arándanos estaban pasados. LO JURO, palabra de cocinera.

Solo tengo para decir, que Leandro estaba en la cocina, como todas las veces que a lo largo de los años fui a comer a sus restaurants, pero esta vez más pendiente de sacarse fotos y hacer show que de cocinar. Los precios treparon hasta la locura (hay platos que rondan los $180) la atención decayó por completo, la excesiva fama, a veces, hace mal. Los que lo seguimos hace 8 años como mínimo, lamentamos que se haya olvidado que un tiempo donde íbamos por la comida y porque el servicio era cordial y empeñoso.

Mi puntaje: 5


Chile al 400.

domingo, 4 de agosto de 2013

Torta mousse de limón

Para un molde de 20 cm.

Base:
1 paquete de Melitas
80 grs. de manteca

Curd:

2 yemas
2 huevos
2 limones
250 de azúcar
100 grs. de manteca

300 grs. de crema batida a medio punto

merengue suizo de 3 claras.

15 grs. de gelatina sin sabor. (1 cucharada)

En la procesadora poner las galletitas con la manteca bien fría, procesar hasta arenar. Llevar a horno 5 minutos para dorar. Dejar enfriar.

En una cacerolita de doble fondo colocar el jugo de los limones, las yemas, los huevos y el azúcar, llevar a fuego suave, revolviendo constantemente hasta q espese sin hervir. Si tienen termómetro, es hasta alcanzar los 72°. Rápidamente cambiar de recipiente y agregar la manteca helada, mezclar para bajar la temperatura.
A esta preparación, integrarle con movimientos envolventes la crema batida a medio punto y la gelatina sin sabor hidratada en agua tibia y disuelta 1 minuto en microondas.
Con movimientos envolventes, incorporar el merengue en 2 o 3 partes. Volcar sobre la base de galletitas y llevar a heladera hasta solidificar.