
La puesta es sencilla pero efectiva, con separación entre las mesas, servilletas amplias y buen nivel general. El servicio es atento, dispuesto a ofrecer detalles sobre la comida, solícito y bien vestido. Están en los detalles, como el pan casero que llega tibio a la mesa, y el dip a base de berenjena y ajo, delicioso.
No trabajan línea de gaseosas, así que acompañamos la comida con limonadas, una común y otra de arándanos (un poco agrias). De entrada nos trajeron un gazpacho fresco y tomatoso. De los principales de mediodía, probamos una tarta de cebollas, queso y hongos, en masa brissé que estaba espectacular, acompañada generosamente de verdes. El otro plato era pollo a la mostaza, con arroz trabajado como risotto y finas láminas de hinojos. De postre: banana con dulce de leche, chocolate y nueces.
Precio del menú ejecutivo: $48
Mi puntaje: 8
Caseros y el parque.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario