martes, 8 de noviembre de 2011

Perú Express

Lo más difícil del mediodía es comer en media hora. Todo el que alguna vez fue oficinista del microcentro lo sabe. Por lo tanto, la optimización de los tiempos es clave para no morir atragantado ni perecer de hambre en la espera. Alrededor de la 1, hordas de empleados bien lookeados se vuelcan a las calles a tratar de saciar la necesidad humana de alimento. Un poco alejado del circuito Florida, está este establecimiento con su propuesta generosa de sandwichs de inspiración peruana, con jugos y papas fritas. Chim pum, ni más ni menos. 


El local es pequeño (no más ni tampoco menos que Ambiente Wok, que está enfrente o Tartán o Platón...) pero con su espacio menos aprovechado y más desangelado.  Y con un defecto gigante : MUY MALA EXTRACCIÓN de humos y olores, lo cual lo convierte en enemigo de la secretaria perfumadita y del joven profesional al que lo espera una reunión. Con esto, quiero decir, que recomiendo pedir take away y salir huyendo. 


En la puerta, hay un cartel pidiendo empleados, eso debería habernos alertado o preparado para lo que se vino: una espera de alrededor de 35 minutos, por nuestros combos! La chica que atiende el teléfono, abre la puerta y toma los pedidos, no es exactamente despabilada y su cara de sufrimiento ante el desborde, se hace tan evidente que uno mismo le daría una mano.


La comida está muy bien, en su relación precio-calidad-cantidad. Los combos van de los $27 a los $38 con un sandwiches enorrrrme, papas fritas caseras y un jugo típico o gaseosa. Además tienen 20% off con Club La Nación. Pedimos el de Pechuga imperial (hilos de pechuga, queso cheddar, lechuga y papas pay) abundante, sabroso y fresco con un jugo de papaya muy sabroso peeeero.... SIN HIELO!! También probamos el de chicharrón peruano (bondiola de cerdo en sus jugos, lechuga y cebolla colorada cruda) un poco más pesado y seco, no se beneficia con un pan tan esponjoso y un corte tan grueso de la carne.


Mi puntaje: 6,5


Marcelo T de Alvear 990.

lunes, 24 de octubre de 2011

Hierbabuena

Hubo un cambio desde q abrieron, pasaron de las semillas y el extremismo a un suave menú de corte sano, sabroso, interesante, sin perder la esencia pero haciéndose amigables para un público más amplio, entre el cual me cuento. La locación es preciosa, paredes rayadas, combinadas con desgastados, una ventana enmarcada desde la cual se puede ver trabajar al cocinero, una linda barra y detallitos abandonados "casualmente" por acá y por allá, como los cajones antiguos de bebida y el triciclo de la puerta.

La puesta es sencilla pero efectiva, con separación entre las mesas, servilletas amplias y buen nivel general. El servicio es atento, dispuesto a ofrecer detalles sobre la comida, solícito y bien vestido. Están en los detalles, como el pan casero que llega tibio a la mesa, y el dip a base de berenjena y ajo, delicioso.

No trabajan línea de gaseosas, así que acompañamos la comida con limonadas, una común y otra de arándanos (un poco agrias). De entrada nos trajeron un gazpacho fresco y tomatoso. De los principales de mediodía, probamos una tarta de cebollas, queso y hongos, en masa brissé que estaba espectacular, acompañada generosamente de verdes. El otro plato era pollo a la mostaza, con arroz trabajado como risotto y finas láminas de hinojos. De postre: banana con dulce de leche, chocolate y nueces. 

Precio del menú ejecutivo: $48

Mi puntaje: 8

Caseros y el parque.

Adiós al Foie gras?

En ocho meses, California será el primer Estado de EE UU en criminalizar la venta de foie gras. Los californianos que deseen comer el plato tendrán que viajar más allá de las líneas de demarcación estatales. A partir de julio de 2012 entrará en vigor una ley que prohíbe vender o servir en los restaurantes la especialidad por crueldad en el trato a los patos y ocas para que su hígado engorde hasta convertirse en una vianda de lujo.
La legislación no es nueva, data de 2004, fue firmada por el entonces gobernador Arnold Schawarzenegger y apoyada por celebridades como Paul McCartney. A los productores se les concedieron casi ocho años de prórroga para permitirles encontrar una técnica alternativa a la que se usa, que consiste en forzar a ingerir alimento varias veces al día a los animales para engordar artificialmente sus hígados. Al no haberse encontrado método sustitutivo, el Estado ha anunciado que el foie gras será un alimento que ya no estará en las cartas de los menús el verano que viene.
De momento, una serie de chefs de reconocidos restaurantes de Los Ángeles han escenificado su despedida del foie gras como la gente se despidió de la bebida antes de la prohibición que se estableció en 1919 con la Ley Seca. El fin de semana pasado, tres cocineros dedicaban la noche del viernes a un canto gastronómico al plato prohibido con la creación de un menú único de ocho platos, todos ellos compuestos por foie gras, por supuesto. "Quiero que la gente tenga la libertad de comer lo que desee", declaraba al diario The New York Times Ludo Lefebvre, uno de los cocineros. "Los defensores de los derechos de los animales convertirían a todo el mundo en vegano si pudieran. No quiero que esa gente me diga lo que puedo comer o no. Hoy es el foie gras. Mañana será el pollo o la vaca".
Otros cocineros ya han anunciado que desafiarán la ley, a pesar de que las multas pueden ascender a 1.000 dólares por día. "Cuando la norma entre en efecto voy a servir foie gras cada día", asegura Laurent Quenioux, chef en Starry Kitchen, también en Los Ángeles. "Que me manden si quieren a la policía delfoie gras", advierte.
Desde las organizaciones de defensa de los animales se muestran satisfechos con la próxima entrada en vigor de la normativa. "Estas aves no han hecho nada para merecer que se las fuerce a comer continuamente", asegura Paul Shapiro, portavoz del grupo con base en Washington Humane Society of the United States.
No es esta la primera vez que se ha intentado prohibir elfoie gras en EE UU. En 2006 Chicago vio nacer una prohibición que apenas duró dos años, tiempo durante todo el cual se sirvió clandestinamente el manjar en los restaurantes. Aquellos días están recogidos en un libro que escribió un reportero del Chicago Tribune y que se llama La Guerra del Foie Gras.

Fuente: El País (España)

lunes, 26 de septiembre de 2011

Bizcochitos de grasa

(Para 40 bizcochitos)


400 grs. de harina leudante
100 grs. de margarina o grasa
1 cucharada de sal fina
1 cucharada de sal gruesa
250. cc de leche tibia


Formar una corona con la harina, en el centro poner la materia grasa cortada en trocitos, luego de trabajar un rato, agregar la leche y formar la masa, sin amasar excesivamente. Incorporar algunos granos de sal gruesa. Estirar, y cortar de aprox. 2 cm. de alto. Pinchar sobre una placa y espolvorear por arriba con el resto de la sal. Llevar a un horno moderado hasta que tomen color por abajo.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Salgado Alimentos

A otro que hacía mucho tiempo le tenía ganas. En una esquina de Villa Crespo, donde por años funcionó una fábrica de pastas, está este pequeño y simpático restaurant donde sirven justamente.... pastas! Mucha gente ocupando las mesas de la vereda, que son las más simpáticas y mucha gente esperando mesa, aún al mediodía, motivos sobran, hay que admitirlo!Las mesas están apretaditas, pero nadie se queja. 
 La vista se distrae en la decoración caótica y en todos los guiños que nos recuerdan el expendio que tenía lugar ahí. (aun se pueden pedir las pastas frescas para llevar,encargándolas con anticipación)

El servicio es eficiente, rápido y capaz. Más que suficiente para entrar y salir corriendo con la panza llena. El acierto es la vestimenta : remeras con el logo del lugar, jeans y delantal de cintura, lo suficiente. Ponen sobre las mesas de cerámica, unos mantelitos muy originales, hechos con el material de las bolsas de feria.

Con las cartas traen unos panes comunes pero absolutamente deliciosos, en versión blanca y negra y una pasta de zapallo con semillitas, muy original y sabrosa. 
Pedimos unos ravioles clásicos de espinaca, con tuco de salchicha parrillera, muy contundente y convenientemente acompañados con l queso rallado que generosamente ponen en la mesa, de arranque ($27) también unos sorrentinos verdes con queso rellenos de tomates secos, espinaca y queso de cabra con una sal crema de rúculas impecable ($35). Platos que llenan el alma. Las bebidas salen $9 en botellitas individuales y los postres clásicos van entre los $16 y los $20. Rico café.


Mi puntaje: 7


Díaz de Velazco 401 (y Agüero)
     

lunes, 12 de septiembre de 2011

Sopa de zanahoria y coco

(Para 4)

1 kilo de zanahorias tiernas


1 botella de leche de coco
4 rueditas de jengibre
1 cucharada de curry
1 cucharada de caldo en polvo
1 puerro
aceite c/n
azúcar c/n

En una cacerola de doble fondo, poner un poquito de aceite y dorar el puerro junto con el jengibre cortados groseramente, agregar el curry y revolver rápido. Sumar las zanahorias cortadas en rodajas finas y el caldo, cubrir con agua y dejar reducir el liquido a la mitad hasta que las zanahorias estén bien tiernas. Luego procesar con la leche de coco y rectificar con sal pimienta y azúcar.

viernes, 19 de agosto de 2011

Rodizio


Así como hay lugares salidos de las películas de Porcel y Olmedo, donde parece que nada cambió en siglos, también hay lugares detenidos en otros momentos históricos... En este caso, viajamos a la época dorada del Menemato, donde la elegancia se mide en productos "caros" o "sofisticados" (lease: palmitos, tomates secos, champignones, langostinos salmón... apilados sin ton ni son) mucho dorado... Con los mismos productos que en un hotel y sin nada que envidiarle en cuanto a calidad, acá todo luce abarrotado... hasta decadente. 

Excelentes los panes, exquisitas las ensaladas, fresquísimas las ostras, supremos los quesos y fiambres pero AY! como era de esperar, malísimo el sushi, con clara cara de haber sido preparado por alguien que toca de oído! Pero no importa... increíblemente se consume a un ritmo aceleradísimo, el público de Rodizio no entiende de sutilezas, sino de cantidad... Y por otro lado me pregunto... no era una parrilla?!?!?!?!? que hacen comiendo sushi antes de las mollejas?? en fin... una laaarga mesa de más de 40 señores con pinta de representantes sindicales, creo que resume la respuesta. 

El servicio es clásico, redundante, con montones de mozos, runners, asistentes y demases... pero el hielo me lo tuve que ir a buscar yo a la barra, después de 5 intentos fallidos. Y en eso, de detrás de la barra sale un pelado con cara de loco, junta a todo el personal de mi sector y lo reprende en público y en voz alta mientras intentan dar excusas. Por un precio fijo alto (alrededor de $200 sin bebidas) se puede comer de todo... y nos volvemos a remontar a los 90´s donde este sistema tuvo tanto éxito. Las mesas de fiambres soberbias pero la supuesta especialidad, la parrilla, deja bastante que desear. Les comento: muy bueno el chorizo, de carne paretada y sin grasa. Rica y jugosa la colita de cuadril, original el cordero deshuesado. DURÍSIMO el asado y GRASOSO. Malo el chivito en su idea de asarlo a la espada, gomosa y fría la molleja, difícil el pecho de cerdo. Al final, todo el honor y la gloria, se la llevó el bife de chorizo, increíblemente tierno y sabroso. Me olvidé de mencionar un pecado imperdonable que cometen desde hace más de 10 años: las papas fritas, son congeladas. La bacanal da "derecho" a un postre, que supo ser mejor altri tempi. Yo pedí "a mi manera" que es un disco de merengue con dulce de leche, crema y frutillas, con una bocha de helado, simple y efectivo. El postre de manzana ni estaba tibio ni crocante y el hojaldre estaba húmedo. Una pena.

Mi puntaje: 7


Puerto Madero, Costanera Norte. Conviene reservar.

jueves, 4 de agosto de 2011

Las Cuartetas

Hace muuuuchos años, mi mamá me llevaba al cine o al teatro y dependiendo la altura de Corrientes a la que nos encontrábamos ibamos a La Americana o a Las Cuartetas, cuando la cosa venía de pizza. 
Peeeeeero... (y con esto me voy a ganar enemigos, lo sé) nada queda de aquellas viejas glorias, de esa pizza chorreando muzzarela, de la magia de las mesitas de mármol y los postres Imperiales en las vidireras. Hoy todo se reduce a pizza recalentada, mugre, plantas de plástico y luces deprimentes.

Con las porciones alrededor de $8 y las empanadas a $7,5 (sisi... si fueran de lomo y no maracas pálidas justificarían el precio) lo peor que tiene, es la atención, de la cual solo se puede "gozar" en el segundo y tercer salón. No está claro quien atiende cada mesa, porque todos los mozos miran para otro lado y se hacen los sordos. Ni hablar de los baños. No podría darles más detalles salvo la sordidez q todo lo envuelve, porque me levanté y me fui sin dejar q tanta mediocridad pisoteara mis recuerdos infantiles.

miércoles, 22 de junio de 2011

Pochoclo acaramelado


(Para una tarde de cine o lluvia)

200 grs. de maiz pisingallo
1 taza de aceite
150 grs. de azúcar (ó 200!)

vainilla

sal

En el fondo de una olla profunda y con base ancha, poner un espejo de aceite de alrededor de 1/2 cm. Cuando esté caliente agregar el maíz, acomodar y tapar. Subir el fuego al máximo y escuchar los plop plop plop! cuando se acaben, apagar el fuego. Retirar la tapa con cuidado. Con espumadera retirar los pochoclos explotados, descartar los granos q no hayan explotado.
Limpiar la cacerola y poner nuevamente al fuego, esta vez moderado. Agregar la mitad del pochoclo y espolvorear con la mitad del azúcar, un poco de sal y unas gotas de vainilla. Cuando empiece a formarse el caramelo en el fondo, revolver hasta que sea absorbido por completo por el maíz. Volcar en una asadera y asegurarse de mezclar nuevamente, hasta dejar los granos sueltos. Repetir la operación.

Esta receta, me la dio Gonzalo, y el pororó (es rosarino) sale igualito al del cine!

jueves, 16 de junio de 2011

Sarasa Negro


Lo prometido... es deuda!! Ante todo, disculpas queridos lectores por demorar esta reseña desde febrero, pero lo bueno, se hace esperar y el dato les va a servir para las vacaciones de invierno en Mar del Plata.
Ubicado en un barrio periférico, lejos del mar es un lugar para habitués, entendidos y recomendados, además de famosos en plan gourmet. De afuera, dice poco, con una fachada discreta. El nombre se lo deben a la fusión de los apellidos de sus dueños: Fernanda Sarasa y Patricio Negro (se conocieron cocinando y se casaron!).

El salón es grande pero tienen pocos cubiertos, en clara señal del respeto por sus comensales y por sus cocineros, para que los segundos puedan dar lo mejor de sí mismos a un número coherente de comensales: comida de primera calidad, hecha magistralmente. Hay exposición de cuadros en las paredes, buena iluminación, lindos platos, copas y cubiertos
.

El servicio es armonioso con el bajo nivel de decibeles que se maneja en el lugar, amable, discreto, con conocimiento profundo de cada plato, con anticipación y cuidado por el cliente. También guían con el tema de las bebidas de ser necesario. La panera era excelente, aunque como pasó mucho tiempo, no recuerdo exactamente lo que nos sirvieron.

La carta es corta, con lo justo y necesario para satisfacer todos los gustos, pero sin abundar en las mil versiones del abadejo como sus colegas marplateneses dedicados al grueso del turismo. 


De aperitivo ese día, nos trajeron una sopita de tomate con un cholga, absolutamente gloriosa. Pedimos una entrada de callos de vieira con tomate espectacular (Alrededor de $40). De principales: bondiola de chancho con chutney de ciruelas y papas aplastadas fundente y delicioso (alrededor de $60) Luego del principal tienen la delicadeza de servir un prepostre de limón con albahaca y de postre optamos por unas frutillas tan perfectas como la naturaleza puede darlas en febrero con una crema batida de jengibre. Nada más y sin embargo... INOLVIDABLE!!! Precios más que razonables con un vino, rondaba los $100 por persona.
No dejen de ir! Mar del Plata tiene otra cara, cuando la dotamos de estos recuerdos!!

Mi puntaje: 9,50

San Martín 3458 - Mar del plata.
Reservas (Recomendadas) al
(0223) 473 08 08