lunes, 23 de enero de 2012

Pozo Santo

El lugar es bellísimo! remite a un convento, con techos altísimos, decoración  medieval y un patio delicioso, con una pequeña fuente y plantas que hace las delicias de quienes visiten el lugar, tiene tan solo 5 mesas, de las más codiciadas y bonitas. (Sin complejos pedir "Off" si reservan mesa en ese sitio, pues lo traen rapidamente) 

El servicio, es meloso, pegajoso, melifluo, arrastrado y fastidiante. Cuantas veces se puede decir " a la orden" e interrumpir una charla íntima entre 2 personas? Basta por favorrrrrrrrrr.... 

Los problemitas reales, empezaron al llegar la carta... El pan, no es rico, la salsita que acompaña, sí. 
Pedimos para compartir un tiradito con salsa de maracuyá, era super ácido y eso tapaba la delicadeza que trae un lenguado por naturaleza (alrededor de $80). Luego pedimos unos cayos de vieyra a la parmesana, que si bien estaban rico, tenían tanto parmesano que no se sentía (otra vez) la delicadeza de la carne que acompañaba (alrededor de $70) 
Y... hay pescado a lo macho? "no señor... no lo tenemos disponible" ok.
Canelón Alfredo? "no señor... no lo tenemos disponible" ok.
Finca La Linda extra brut? "no señor... no lo tenemos disponible" ok.
GRRRRRRRR
Pedimos una jalea mixta que estaba rica y con una fritura correcta (alrededor de $120) que traía 3 salsitas... Pedimos refill de la más suave y.. adivinen!! "NO SEÑOR! NO LA TENEMOS DISPONIBLE" Lo pueden creer? 
Resignados pasamos a los postres, pedimos un simple helado de americana y frutos rojos... OBVIO, NO estaba disponible!


Saquen sus propias conclusiones y hagan juego señores... por que no cierran la puerta directamente todo enero?


Mi puntaje: 4 (si quieren pasar hambre o comer lo que diga el dueño, ahí lo tienen)



miércoles, 28 de diciembre de 2011

3 sandwiches bien distintos!

-Pan Pita integral, apenas tostado relleno con:

Zapallitos grillados en la plancha de los bifes sin materia grasa

Queso descremado

Anchoas 

Salsa criolla

-Focaccia bien finita untado con mayonesa de hierbas relleno con:

Hongos sarteneados

Rodajas bien finitas de calabaza grillada

queso ementhal

tomates horneados



Hummus

Morrones hechos a las brasas

berenjenas idem

semillas de sésamo

perejil

Me contás de que te gustan a vos?


Recetas para compartir

Después del éxito de "Mi primer libro de recetas" , libro delicioso si los hay, Juliana López May llega con este, su segundo libro, para deleitarnos con su cocina saludable, con las recetas de transmisión oral o escrita, de esas que se repiten en las sobremesas en las casas, o entre amigas. Es una revalorización de la receta colectiva, de la receta sin dueño pero que se transmite y se comparte.
El libro está articulado en diferentes capítulos como "para comer con las manos", también hay cócteles y fotografías que son directamente para soñar. Recetas para animarse, para darse un gusto, para invitar, para recibir y para que la cocina siga siendo una fiesta


$150 en librerías  

lunes, 26 de diciembre de 2011

Algunas ensaladas con legumbres

Ensaladas de más que hojas verdes, ensaladas para aportar nutrientes y entretener el paladar, ensaladas que se pueden tener en la heladera. Para salir de la rutina en una mesa de ensaladas o para acompañar la parrilla.

Lentejas hervidas con laurel, con yoghurt natural, verdeo y curry.

Porotos negros salteaditos con cebolla y morrón.

Porotos pallares cocidos en almíbar espeso.

Garbanzos con ajo salteado y tiras de morrón a la parrilla con aceite de oliva.





martes, 8 de noviembre de 2011

Perú Express

Lo más difícil del mediodía es comer en media hora. Todo el que alguna vez fue oficinista del microcentro lo sabe. Por lo tanto, la optimización de los tiempos es clave para no morir atragantado ni perecer de hambre en la espera. Alrededor de la 1, hordas de empleados bien lookeados se vuelcan a las calles a tratar de saciar la necesidad humana de alimento. Un poco alejado del circuito Florida, está este establecimiento con su propuesta generosa de sandwichs de inspiración peruana, con jugos y papas fritas. Chim pum, ni más ni menos. 


El local es pequeño (no más ni tampoco menos que Ambiente Wok, que está enfrente o Tartán o Platón...) pero con su espacio menos aprovechado y más desangelado.  Y con un defecto gigante : MUY MALA EXTRACCIÓN de humos y olores, lo cual lo convierte en enemigo de la secretaria perfumadita y del joven profesional al que lo espera una reunión. Con esto, quiero decir, que recomiendo pedir take away y salir huyendo. 


En la puerta, hay un cartel pidiendo empleados, eso debería habernos alertado o preparado para lo que se vino: una espera de alrededor de 35 minutos, por nuestros combos! La chica que atiende el teléfono, abre la puerta y toma los pedidos, no es exactamente despabilada y su cara de sufrimiento ante el desborde, se hace tan evidente que uno mismo le daría una mano.


La comida está muy bien, en su relación precio-calidad-cantidad. Los combos van de los $27 a los $38 con un sandwiches enorrrrme, papas fritas caseras y un jugo típico o gaseosa. Además tienen 20% off con Club La Nación. Pedimos el de Pechuga imperial (hilos de pechuga, queso cheddar, lechuga y papas pay) abundante, sabroso y fresco con un jugo de papaya muy sabroso peeeero.... SIN HIELO!! También probamos el de chicharrón peruano (bondiola de cerdo en sus jugos, lechuga y cebolla colorada cruda) un poco más pesado y seco, no se beneficia con un pan tan esponjoso y un corte tan grueso de la carne.


Mi puntaje: 6,5


Marcelo T de Alvear 990.

lunes, 24 de octubre de 2011

Hierbabuena

Hubo un cambio desde q abrieron, pasaron de las semillas y el extremismo a un suave menú de corte sano, sabroso, interesante, sin perder la esencia pero haciéndose amigables para un público más amplio, entre el cual me cuento. La locación es preciosa, paredes rayadas, combinadas con desgastados, una ventana enmarcada desde la cual se puede ver trabajar al cocinero, una linda barra y detallitos abandonados "casualmente" por acá y por allá, como los cajones antiguos de bebida y el triciclo de la puerta.

La puesta es sencilla pero efectiva, con separación entre las mesas, servilletas amplias y buen nivel general. El servicio es atento, dispuesto a ofrecer detalles sobre la comida, solícito y bien vestido. Están en los detalles, como el pan casero que llega tibio a la mesa, y el dip a base de berenjena y ajo, delicioso.

No trabajan línea de gaseosas, así que acompañamos la comida con limonadas, una común y otra de arándanos (un poco agrias). De entrada nos trajeron un gazpacho fresco y tomatoso. De los principales de mediodía, probamos una tarta de cebollas, queso y hongos, en masa brissé que estaba espectacular, acompañada generosamente de verdes. El otro plato era pollo a la mostaza, con arroz trabajado como risotto y finas láminas de hinojos. De postre: banana con dulce de leche, chocolate y nueces. 

Precio del menú ejecutivo: $48

Mi puntaje: 8

Caseros y el parque.

Adiós al Foie gras?

En ocho meses, California será el primer Estado de EE UU en criminalizar la venta de foie gras. Los californianos que deseen comer el plato tendrán que viajar más allá de las líneas de demarcación estatales. A partir de julio de 2012 entrará en vigor una ley que prohíbe vender o servir en los restaurantes la especialidad por crueldad en el trato a los patos y ocas para que su hígado engorde hasta convertirse en una vianda de lujo.
La legislación no es nueva, data de 2004, fue firmada por el entonces gobernador Arnold Schawarzenegger y apoyada por celebridades como Paul McCartney. A los productores se les concedieron casi ocho años de prórroga para permitirles encontrar una técnica alternativa a la que se usa, que consiste en forzar a ingerir alimento varias veces al día a los animales para engordar artificialmente sus hígados. Al no haberse encontrado método sustitutivo, el Estado ha anunciado que el foie gras será un alimento que ya no estará en las cartas de los menús el verano que viene.
De momento, una serie de chefs de reconocidos restaurantes de Los Ángeles han escenificado su despedida del foie gras como la gente se despidió de la bebida antes de la prohibición que se estableció en 1919 con la Ley Seca. El fin de semana pasado, tres cocineros dedicaban la noche del viernes a un canto gastronómico al plato prohibido con la creación de un menú único de ocho platos, todos ellos compuestos por foie gras, por supuesto. "Quiero que la gente tenga la libertad de comer lo que desee", declaraba al diario The New York Times Ludo Lefebvre, uno de los cocineros. "Los defensores de los derechos de los animales convertirían a todo el mundo en vegano si pudieran. No quiero que esa gente me diga lo que puedo comer o no. Hoy es el foie gras. Mañana será el pollo o la vaca".
Otros cocineros ya han anunciado que desafiarán la ley, a pesar de que las multas pueden ascender a 1.000 dólares por día. "Cuando la norma entre en efecto voy a servir foie gras cada día", asegura Laurent Quenioux, chef en Starry Kitchen, también en Los Ángeles. "Que me manden si quieren a la policía delfoie gras", advierte.
Desde las organizaciones de defensa de los animales se muestran satisfechos con la próxima entrada en vigor de la normativa. "Estas aves no han hecho nada para merecer que se las fuerce a comer continuamente", asegura Paul Shapiro, portavoz del grupo con base en Washington Humane Society of the United States.
No es esta la primera vez que se ha intentado prohibir elfoie gras en EE UU. En 2006 Chicago vio nacer una prohibición que apenas duró dos años, tiempo durante todo el cual se sirvió clandestinamente el manjar en los restaurantes. Aquellos días están recogidos en un libro que escribió un reportero del Chicago Tribune y que se llama La Guerra del Foie Gras.

Fuente: El País (España)

lunes, 26 de septiembre de 2011

Bizcochitos de grasa

(Para 40 bizcochitos)


400 grs. de harina leudante
100 grs. de margarina o grasa
1 cucharada de sal fina
1 cucharada de sal gruesa
250. cc de leche tibia


Formar una corona con la harina, en el centro poner la materia grasa cortada en trocitos, luego de trabajar un rato, agregar la leche y formar la masa, sin amasar excesivamente. Incorporar algunos granos de sal gruesa. Estirar, y cortar de aprox. 2 cm. de alto. Pinchar sobre una placa y espolvorear por arriba con el resto de la sal. Llevar a un horno moderado hasta que tomen color por abajo.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Salgado Alimentos

A otro que hacía mucho tiempo le tenía ganas. En una esquina de Villa Crespo, donde por años funcionó una fábrica de pastas, está este pequeño y simpático restaurant donde sirven justamente.... pastas! Mucha gente ocupando las mesas de la vereda, que son las más simpáticas y mucha gente esperando mesa, aún al mediodía, motivos sobran, hay que admitirlo!Las mesas están apretaditas, pero nadie se queja. 
 La vista se distrae en la decoración caótica y en todos los guiños que nos recuerdan el expendio que tenía lugar ahí. (aun se pueden pedir las pastas frescas para llevar,encargándolas con anticipación)

El servicio es eficiente, rápido y capaz. Más que suficiente para entrar y salir corriendo con la panza llena. El acierto es la vestimenta : remeras con el logo del lugar, jeans y delantal de cintura, lo suficiente. Ponen sobre las mesas de cerámica, unos mantelitos muy originales, hechos con el material de las bolsas de feria.

Con las cartas traen unos panes comunes pero absolutamente deliciosos, en versión blanca y negra y una pasta de zapallo con semillitas, muy original y sabrosa. 
Pedimos unos ravioles clásicos de espinaca, con tuco de salchicha parrillera, muy contundente y convenientemente acompañados con l queso rallado que generosamente ponen en la mesa, de arranque ($27) también unos sorrentinos verdes con queso rellenos de tomates secos, espinaca y queso de cabra con una sal crema de rúculas impecable ($35). Platos que llenan el alma. Las bebidas salen $9 en botellitas individuales y los postres clásicos van entre los $16 y los $20. Rico café.


Mi puntaje: 7


Díaz de Velazco 401 (y Agüero)
     

lunes, 12 de septiembre de 2011

Sopa de zanahoria y coco

(Para 4)

1 kilo de zanahorias tiernas


1 botella de leche de coco
4 rueditas de jengibre
1 cucharada de curry
1 cucharada de caldo en polvo
1 puerro
aceite c/n
azúcar c/n

En una cacerola de doble fondo, poner un poquito de aceite y dorar el puerro junto con el jengibre cortados groseramente, agregar el curry y revolver rápido. Sumar las zanahorias cortadas en rodajas finas y el caldo, cubrir con agua y dejar reducir el liquido a la mitad hasta que las zanahorias estén bien tiernas. Luego procesar con la leche de coco y rectificar con sal pimienta y azúcar.