domingo, 6 de julio de 2014

Sottovocce

De los restaurants italianos... desconfío en general. Y me pregunto por que en un país como Argentina, cuyas olas inmigratorias mayoritarias fueron italianas, no hay lugares realmente a la medida de lo italiano, de la comida sencilla, de la cocina de producto. Cada vez que tenemos que ir a uno, por la causa que sea (una comida de trabajo en este caso) SUFRO. Y me preparo... y busco, y pido consejo. Siempre los resultados son magros.

Optamos por la sucursal de Puerto Madero, porque todos los comentarios indicaban que en el de Libertador, las mesas estaban muy juntas. Llegamos a salón vacío... Pero increíblemente al rato, no cabía un alfiler. Y aunque la ubicación es turística el público es local y añoso. MUY. 
Nada especial en la puesta de las mesas. Ni en el uniforme de los camareros. NADA. Nada especial en la panera que justificara los $28 del cubierto (una bandejita con 4 o 5 porotos, unos trocitos de pollo en escabeche y unas lonchitas miserables de zuchinnis) el pan cortado en rodajitas (símbolo de la austeridad si los hay). 
Eso sí. El servicio es... cofianzudo? algo así. Ampuloso y hasta hortera, como dirían los españoles, a los conocidos los palmetean en la espalda y a las mujeres les besan las manos y a los que no... los (nos) ningunean y los (nos) tutean sin que hayamos ido juntos a la primaria.... a mis 38 años, me encuentro con un maitre que sin ponerse colorado me dice mirándome a los ojos socarrón "si no te gusta el puré, te lo cambio por un arroz" . En fin... así venía la cosa. 
Cabe destacar, que este trato "cantinesco" es PROPIO PROPIO de restaurant italiano. Mi Dios....
Por más que pedimos 2 veces y a diferentes personas (incluído mi presunto compañero de primaria) otra porción de pan de pizza... no tuvimos resultados.

Pedimos 2 entradas: berenjenas a la parmesana ($115) 3 rodajas muy sabrosas, bien sazonadas y humeantes. Y un carpaccio ($154) escaso, sin demasiado sabor, acompañado por algo de rúcula y (HORROR) lechuga criolla... del queso parmesano solo la sombra. 
A los principales: 1/2 porción de fusilli sottovocce ($90) con concassé de tomate, alcaparras y olivas negras. Un lenguado ($160) oooooooooooooootra vez con alcaparras y concassé de tomate acompañado con unos vegetales medio tristones. También unos sesos ($132) que aunque son una entrada, cumplen como principal. Salen con.... adivinen! adivinen! SI! concassé de tomate alcaparras y olivas negras! también con unas mil hojas de papas encharcada en manteca. 
Postres todos clásicos: panqueques de dulce de leche ($90) 2 triangulitos miserables. Tarta de manzanas con helado ($101) seca la tarta, flojo el helado. Un té de Tealosophy fue mi mejor elección ($35) pero el agua estaba hervida... una pena.

Sin dudas tiene su público. Sin dudas hay gustos para todo. Sin dudas la materia prima es muy buena. Sin duda en unos años cuando la mayoría de sus octogenarios clientes se muden de barrio, van a cerrar sus puertas.

Mi puntaje: 7

Precio promedio por persona: $500

Alicia Moreau de Justo 176. Conviene reservar.

jueves, 12 de junio de 2014

Mineral

"Comida rápida de alta calidad" Así se definen, así se percibe.

En un cubo lleno de luz, todo vidrio blanco y minimalismo. Así se ve y se siente este restó de raíces francesas, muy de comida al paso y al mediodía. Vajilla blanca, corrección.  Un servicio ágil, donde el sistema es: elegís de una vitrina, sandwichs, wraps, ensaladas, quiches y pastelería. Una bebida, pagás y te lo arman... para comer en el local o para llevar. Mesas comunitarias, y una comunitaria y alta, muy simpática. No te quedés mucho, porque te vas a sentir echado...

Pedimos una ensalada con base de verdes, rabanitos en trozos, avellanas tostadas, calabaza a la plancha, berenjenas y escamas de parmesano ($45) muy buena y novedosa. El aderezo ya está armado y te lo ponen en mini descartables. Tienen el buen tino de servir unas rodajas de pan casero con este plato. También probamos el sándwich de pastrón y pepinitos ($48) que no convenció. Si bien el pan es bueno, no es el adecuado para esta carne, es más gruesa la loncha de pepino que la de carne y la abundancia de mostaza tapa el sabor del pastrón... que necesidad de subirse a algo que no va a terminar de funcionar si todo lo demás sale bien? 

Capítulo y mención aparte para los jugos caseros, espesos, bien naturales ($22) probamos el de zanahoria y naranja y preferimos el de remolacha y manzana.
Se ve bien los financiers y otras piezas de pastelería típica francesa.

Es probable que para el descenso de las temperaturas, haga falta algo más que unos creppes en carta (alrededor de $50) y una sola de calabaza ($20)

Mi puntaje: 7

Reconquista 757



viernes, 30 de mayo de 2014

Siga la vaca Costanera

Años sin visitar esta cadena y de pronto un domingo estábamos sin programa, ni ganas de prender la parrilla y decidimos volver a ver, de que se trata hoy por hoy, el lugar que lleva más de 10 años con extensas colas en todos sus turnos. 
Visitada por mucho "verde-amarelo" y otros extranjeros, la propuesta y la convocatoria gozan de buena salud. Si bien es cierto que la cantidad de cortes disminuyó, también es cierto q la era Menemista terminó hace rato y estos locales lograron sobrevivir.

El servicio es atento, aunque solo hacen de apoyo, pues es el sistema es autoservice, pero nunca falta nada de lo que se pide, se retiran los platos a tiempo y se ofrece lo necesario en todo momento. Los uniformes están en buenas condiciones, son simpáticos y amables. Y se nota el buen entrenamiento que tienen.

El sistema de la casa sale $175 por adulto con bebida y postre (best. value total) y a eso hay que sumarle que los niños de 3 a 9 años solo abonan $70. Es justo y lógico por lo poco que comen, cosa que no entienden otros propietarios. Si bien no hay animación infantil, siempre levantarse a elegir comida los entretiene.

En la mesa de entradas: ensaladas de todo tipo, simples o compuestas, vegetales frescos y dressings variados. Un par de quesos, jamón crudo y cocido, porotos, waldorf, y una lárga lista de etceteras. También hay puré en un rechaud. Se extrañan las empanadas recién fritas que tenían otrora.
De la parrilla: asada, entraña, vació, matambre... No está de más decir que la carne es grande, pero GRANDE GRANDE. Animales de los que necesitan mucho tiempo de parrilla con grasa amarilla que de no ser apartada minuciosamente hará estallar nuestras arterias en pedazos.  Muy buenos chorizos, morcillas y cortes de cerdo. Todo en un muy buen punto. También chinchulines, riñones y carrés mechados. Infaltable y muy bueno tanto el chimichurri como la salsa criolla.
Para postre: helados de buena calidad, flanes, panqueques y otro clásicos.



Mi puntaje: 7,5

Vaya con tiempo y dispóngase a esperar. 

lunes, 28 de abril de 2014

Perez - H

Les consta que hace meses no actualizo (mil disculpas mis fieles seguidores....!) pero hay situaciones que me hacen salir del escondite y sacarle 2 minutos a un día para compartir con ustedes mi impresión sobre este lugar.

Venía siguiéndolo en Facebook con muchas expectativas, cuando hace poco, leí que abrían otro local, decidí que de todos modos tenía que ir a conocer lo que ahí se cocinaba, que realmente parecía de lo más interesante. Así que hace unos días desembarqué en el local original, chiquitito pero con onda (no tanta como en la página... hummm eso no era buena señal) ...

Empleados malhumorados, nunca son buena señal. En la pared de la izquierda está la lista de hamburguesas, que combinadas con papas o batatas fritas, hacen los combos. Pedimos una con queso y batatas fritas ($36 + $7) y una doble queso y doble bacon ( $45 + $7) me pareció buena idea pedir un té helado de durazno para acompañar mi pedido... primer error! el té sale casi a temperatura ambiente, en un vaso que parece un dedal... es necesaria tanta avaricia cuando es algo hecho en el local ? Sale lo mismo que una gaseosa de lata, pero es intomable $12)

Nos dispusimos a esperar el pedido... el parillero estaba tan desganado que casi le pido disculpas, tardó bastante en darnos unas hamburguesas altas pero insípidas, con un pan que seguramente venía de descongelarse, pues se desmigajaba todo, con unas fetas invisibles de queso cheddar comercial, y unas batatas que hacia rato languidecían bajo el calor de la lámpara.... triste triste el aspecto de la bandeja. Las papas sí salen bien, con cáscara y crocante.
Hay mesas comunitarias con banquetas, con esas servilletitas imposibles de usar, de panchería pero para un producto mucho más grasoso y difícil de encarar. Los condimentos... otro error! de la peor calidad (Fanacoa, mis amigos) arruinan en resultado final de la experiencia.
En la heladera de postres languidecía una chocotorta tan tan seca, que casi me pongo a llorar. 




Conclusión: No alcanza con una buena publicidad, con autobombo y onda en las paredes, con afiches ingeniosos ni con falsas promesas: lo importante es la materia prima y su ejecución. 

Mi puntaje: 6

Defensa 431

domingo, 1 de diciembre de 2013

Adiós Utilísima... Adiós!

Una tarde, mientras transcribo unos presupuestos, cumplo con mi ritual acostumbrado... poner Utilisima o Gourmet de fondo... Algo suena raro... Un momento! eso que suena raro es el acento de los conductores, son los colores de las escenografías y la temática de los programas.... 

Yo no escucho a Las Redonditas con sus voces chillonas, sus toneladas de mayonesa y su omnipresente pionono... Ni está Choly cocinando con sus blusas con hombreras, sus aros dorados y sin delantal. Ahora desfilan por la pantalla enlatados de todo tipo! desde los insufribles "jefe encubierto" hasta un programa de decoración de pasteles realísticos (SISI... PAS-TE-LES) 

 
Claro que sobreviven los "grandes ideas espacios chicos", "celebraciones con Narda" y unas pinceladas de Jardineras, Donato y el a esta altura insufrible Ariel Rodríguez Palacios copiando tan seguido a Jamie Oliver que da arcadas... Comprará en subastas las camisas que el otro (el que es genial de verdad y no una copia tercermundista) ya lució en sus envíos? Sigue habiendo pinceladas locales, pero NO... no es lo mismo.
 
La señal tenia problemas hace rato, y en sus mismos estudios hace rato que se hacían programas para FOX (el dueño actualmente de todo el paquete) que incluso no se emitian en Argentina. Es cierto! el país es más barato que otros de la región para hacer producciones, y unos días en Buenos Aires alojado en un hotel de Puerto Madero, no le viene mal a ningún chef. El híbrido no funcionó, y ni la evocación de Doña Petrona, ni la incorporación (absurda, claro está) de Mariano Peluffo a los programas de cocina lográ dar resultados de share.
Ya no habrá generaciones de niñas que aprendan sus primeras recetas viendo a cocineras que parezcan abuelitas, ni verán un "hagalo usted misma" dictado por señoras con lobotomía. En algun momento no recordaremos ni a los q nos enseñaron a usar el microondas, ni a los que pintaban telas en la variopinta señal. Que descanses en paz Utilísima, tenemos tus videos en Youtube.

lunes, 21 de octubre de 2013

Estilo Campo

Evidentemente orientado al público turístico, este local de Puerto Madero, con los mozos disfrazados de gauchitos (q bajón por favor trabajar de bufón) y con los precios del merchandising en la última hoja del menú (taza con plato, facón y hasta servilleta.... sisi... servilleta! seguro q los turistas mueren por llevarse la servilleta del restaurant jajajaja) tiene una linda decoración, con un espacio razonable entre las mesas y muchas con vista al río.

El servicio me resulto pastoso, camareros cansados en el turno almuerzo no son una buena señal, todo lo hacen a las cansadas, arrastrando los pies. Sirven el agua como una catarata (un vicio de los últimos .tiempos? lo mismo nos pasó en La Rosa Náutica). La panera está bastante bien, con algunos destacados como las barritas de queso, acompañan con un queso blanco untable muy de los 90´s.


Pedimos las mollejas ($90 aprox.) a las q se les notaba DEMASIADO el hervor previo, estaban sabrosas y eran de buena calidad, por lo tanto no merecían tanta crueldad. Una ensalada de berro minúscula cotiza y como! ($66) y ya viene condimentada, ensopada en vinagreta... cuando aprenderán los mozos q medir YO el nivel de aderezo de lo q YO voy a comer? No es un servicio, más bien es un incordio. Tambien la bondiola arrollada q salía de la cocina ($143) . Me hizo acordar muchisimo a aquellos platos de los "PIZZA-CAFÉ" espantosos reflejos de la era menemista. El morroncito, el perejil y la rodaja de limón, de otro tiempo, de uno q no debería volver. Lo único pasable eran las papas cuñas, porq la salsa q en la carta figuraba como Demi-glace era tomatoza y espantosa. Por último un café solo pasable q sale con unos petit fours y una crema catalana correcta ($46) con el plato super decorado con salsa de frambuesas... Les avisan por favor q todo eso afortunadamente quedó en el pasado?

Mi puntaje: 6,5

Conviene reservar, vaya uno a saber por q, suelen tener reservas enormes para eventos.

Alicia Moreau de Justo 1840  4312-4546

lunes, 7 de octubre de 2013

La Rosa Naútica

Así como en el cine se dice que  "Segundas partes nunca fueron buenas" parece que la frase se aplica también a los trasplantes de restaurants. Pasó con "Astrid y Gastón" con su pobre desempeño de molduras de telgopor. Vimos también desembarcar a Sagardi con mucho ruido y pocas nueces  y el caso que nos ocupa hoy... La Rosa Náutica.

El restaurant es grande, luminoso, bien ambientado, salvo por una barra en el lateral izquierdo con un montón de chucherías y porquerías amontonadas, que no tiene ningún sentido y afea el conjunto final. Tienen una linda terraza y algunas mesas más lindas que otras, aunque los mantelitos tejidos al crochet tienen marcas de vaya uno a saber que comensal, desde antes de pedir el agua mineral... 

El servicio es antipático, desde la recepcionista con el "tienen reserva?" ridículo el mediodía de un miércoles y con el salón a media máquina. Esa cosa de no dejar al cliente estar cómodo y marcarle el paso es un muy mal vicio de estas chiquitas anoréxicas aspirantes a modelos, que necesitan justificar el sueldo. Seguimos con el camarero, al que no se le pudo extraer una sonrisa en toda la comida, otro que nos maltrató y nos ninguneó todo lo que pude, hasta q lo llamé levantando el tono con un "DISCULPAME"  que lo trajo rojo como un tomate, por fin a la mesa... y claro! Eramos los únicos locales.. será que nuestra plata no vale lo mismo que las propinas extranjeras? jajajaja. La cuchara la puso al revés para el postre, el agua la servia con la fuerza del volcán Vesubio, y ni una vez se ocupo de las servilletas que por demasiado almidonadas, iban a dar al suelo.


La panera tiene unos pancitos morochos, que parecen de leche, medio dulzones muy interesantes y unos blancos del montón, acompaña un trío compuesto por manteca, una especie de mousse de salmón y algo indescriptible por vista, olfato y gusto.
Probamos el tiradito "Rosa nautica" de pescado blanco y salmón rosado (aproximandamente $135) marinado en mandarina. Excesivamente ácido, ensopado y difícil de tragar, aunque ambos pescados estaban excelentes y frescos. También el risotto de camarones (aprox. $160) que salió en menos de 20 minutos... y que se puede esperar en esos casos? arroz marcado, gusto artificial y gruesas virutas de queso parmesano que no aportaban nada a un plato que por definición debería haber sido cremoso y sutil, coronado por 3 langostinos, hacían bulto unos corazones de alcaucil. Por último, el postre: natilla catalana (alrededor de $50) nada especial y fría a pesar de estar quemada... .tanto cuesta hacer esas cosas a la minute? El café buenisimo... 

Mi puntaje: 6

Alicia Moreau de Justo al 200 

lunes, 30 de septiembre de 2013

Llegando a los 50000! gracias totales!

Hola mis queridos seguidores! Saben que nunca publico de estos posts, donde nos hablamos cara a cara. Pero cada tanto... necesito contarles algunas cosas!

Estamos llegando a las 50000 visitas en poquito tiempo, y todo es gracias a USTEDES, que me leen, comentan (no tanto como quisiera pero los perdono jajaja) intercambian, y recomiendan el blog, que hace 6 años está en el aire.

Sumamos sesiones como "Volando por ahí" donde les cuento de mis aventuras de viaje comiendo  y próximamente "Productos que probamos" para mantenerlos al tanto de las novedades y lanzamientos del mercado que nos gustan, y los que no también! 

Les dejo una imagen de la semana pasada, donde tuvimos el record de visitas de este año :100 en un día! Me despido hasta otro post, y seguirán siendo testigos de lo que va pasando! 

Ensalada de salmón y berros

para 2


2 paquetes grandes y frescos de berro
4 lonchas de salmón rosado ahumado
2 huevos duros rallados
10 aceitunas negras descarozadas
3 cucharadas de crocantes para ensalada
2 cucharadas de crema
jugó de limón
mayonesa ligth

Disponer una cama de berro bien limpio y sin los tallos, luego rallar los huevos, filetear las aceitanos, cortar el almón en tiritas, agregar el crocante. Aliñar. Acompañar con unas tostadas de focaccia.


miércoles, 25 de septiembre de 2013

El riesgo incierto de las porciones para compartir

Uno ya se sabe los lugares esos, donde supuestamente (y ya veremos en que escalón apoyo lo de supuesto) las porciones son "para compartir". Esos que adoran los que adoran los bodegones, los sitios donde se huele a frito, y vos te vas con el mismo hermoso perfume y te avergonzás toda la tarde al menor movimiento de pelo, porque es absolutamente persistente.
Cuando alguien me destaca como valor "las porciones son para compartir " tiemblo. De verdad. Se me erizan los pelitos de los brazos y me veo venir lo peor en forma de monstruosa Maryland. O de balde de fideos. O de torre de chinchulines y riñones.

 Cuando una porción es "para compartir" quiere decir que vale doble o en todo caso, es 1 porción y media. Así que como las frazadas cortas no cubre todo los requisitos! o gastás lo mismo que eligiendo 2 patos en un lugar coherente o te quedás con hambre, porque finalmente las papas fritas no eran tantas. Pero además... por que me obligan sistemáticamente a acordar con el otro lo que quiero comer? si yo quiero ravioles y el otro salmón, como podremos acordar comer un matambrito al verdeo? Y ojo que es compulsivo eh! los que tienen "porciones para compartir" jamás tienen "media porción". Es o TODO o NADA, y que el comensal se las arregle. 



A que obedece esta maniobra? al engaño, seguro! Porque el argentino promedio adora pensar que está "haciendo negocio". Pero además, le simplifica el trabajo a la cocina, que con un morroncito más y una feta de jamón, estira un plato, cobra doble y sirve a 2 con el esfuerzo de servir a 1. 

lunes, 23 de septiembre de 2013

Café Vizno (confitería del Teatro Colón)

En el año 1908 se inauguró este teatro, que otrora estuviera emplazado donde hoy está el Banco Nación, frente a la Plaza de Mayo. Dentro de su majestuosa edificación, se proyectó el pasaje para carruajes tirados por caballos, que tiene salidas por las actuales calles Viamonte y Tucumán. Las Damas de alcurnia y sus caballeros, vestidos siempre de impecable etiqueta, podían así desembarcar dentro del teatro mismo, en sus entrañas y evitarse las inclemencias del clima. También aquí estaba el pasadizo para viudas, para que aquellas que guardaban luto, pudieran disfrutar el espectáculo sin ser vistas.

Dentro del polémico Master Plan del año 2008, estaba la puesta en valor de este espacio, y la apertura de ambos portones, dando lugar a la mudanza de las boleterías y a la instalación de este café. Un espacio vidriado con amplias vistas tanto al pasaje como al movimiento típico de este y al gift shop.

Hasta ahí todo optimista, pero... el café es malo, el servicio es peor. La cafetería está atendida casi casi como un Mc Café. Lo que acompaña las bebidas es una de esas galletitas envasadas en máquina que las corta como boletos y no traen un vasito de agua. Las mesas están destartaladas, las sillas también. No nos tocaron ni 2 vasos ni 2 copas que coincidieran entre sí. En el exhibidor había tortas mal envueltas, con frambuesas que fueron jóvenes y lozanas en el 2008 y sandwich con los panes con orejitas de secos... todos mustio, languideciendo ante la lamparita que lo alumbra... un horror.

Tanta historia que posee este Monumento Histórico merecería una propuesta más a su altura. Una pena.

Mi puntaje : 4

martes, 20 de agosto de 2013

Mis sabores preferidos

En el término de 2 años, recibimos la novedad de librería, de las delicias de Luciana López May. No la conocíamos en esta faceta y a través de "Mi primer libro de recetas" nos encontramos gratamente con sus sabores, su sencillez, su alegría, sus historias familiares, su estilo y su estética más que casera.
El libro fue un éxito absoluto y llegó "Recetas para compartir" otro más en el mismo estilo, otra vez las recetas diferentes, con usos distintos de materias primas comunes o usos comunes de materias primas distintas. 

En este, su tercer libro, Juliana nos regala un libro objeto, una libro para poseer y gastar las páginas de pasarlas de un lado para el otro. Los capítulos son productos que se van sucediendo como las estaciones. Las recetas son sencillísimas y no por eso menos apetitosas: desde las espinacas al horno con un huevo hasta postres de cuchara. Todos los capítulos tiene unas palabras, una pequeña reseña escrita por ella misma, contándonos por que eligió cada ingrediente. La estética es maravillosa, con hojas que parecen encajes, fotos deliciosas, cenitales, sencillas... todo remite ala informalidad, al partido de Tigre, a la vajilla desportillada de la abuela, a la femineidad, a las ganas de vivir, a la satisfacción de hacerlo.

Yo tengo los 3!

Precio en librerias: $289

lunes, 19 de agosto de 2013

Café San Juan (La Cantina)

Mucho ruido produjo en el sector la apertura de esta segunda casa de Leandro Cristóbal. Mucho programa alegórico, mucho piripipí.... Justo es decir que el Café quedaba chiquitito ya para tanta fama y era necesaria una expansión, ya que el programa se ve en toda latinoamérica y recibe turistas permanentemente además de los locales que peregrinan hasta este sitio, para ver a Lele en acción.

El lugar es super agradable, luminoso, grande, con una mesa al fondo comunitaria que emula las "tables du chef", que se ubican dentro de las cocinas en Francia. Replicando el modelo del café, hay una cocina a la vista con banquetas en la barra. Todo está puesto de un modo más moderno y arreglado y tienen carta en lugar de las tradicionales pizarras.

Y acá y muy a pesar, empiezan los problemas. El servicio! nos ninguneó permanentemente. No se preocupó de satisfacer nuestros pedidos, ninguno de los 2 camareros nos sonrió en ningún momento. Me pusieron delante una fuente Lafont hirviendo sin ninguna advertencia (todavía tengo la marca de la quemadura en la muñeca izquierda) Mucha cara de culo para un viernes al mediodía. Claro, había otras mesas llenas de fotógrafos, de gente que iba a engordar la fama del lugar y nosotros eramos simples clientes. Extrañé muchísimo a los mozos del café. 

La panera, dio un vuelco, y después de comer panes ácidos durante años con aceitunas, de pronto llegó una panera con 4 o 5 variedades divinas de panes, con una focaccia aromática hasta la locura, un pan de molde integral soñado y un pan blanco genial. No recuerdo si hay algo para acompañarlo. Pero no es lo más importante. Pedimos una entrada de vegetales ($66) nada del otro del mundo, unas rodajas de zapallo, unas rodajitas de zanahoria, unos verdes plimplum, nada demasiado especial. También pedimos la trucha entera... uff! nunca había pedido un plato de pescado en el Café tan... falto de redondeo ($135) las batatas que lo acompañan estaban casi deshechas de pasadas de cocción, los hinojos del fondo tristes y mustios, el sabor discreto y la incomodidad de comer en una fuente de horno, directamente es inadmisible. Y llegando a lo peor que nos pasó en ese almuerzo de locos... el postre! pedimos una tarta de chocolate blanca y arándanos ($69, si! leyeron bien! sesenta y nueve pesos argentinos) que fue directamente incomible. Si bien la masa era correcta, el relleno era espantoso y los arándanos estaban pasados. LO JURO, palabra de cocinera.

Solo tengo para decir, que Leandro estaba en la cocina, como todas las veces que a lo largo de los años fui a comer a sus restaurants, pero esta vez más pendiente de sacarse fotos y hacer show que de cocinar. Los precios treparon hasta la locura (hay platos que rondan los $180) la atención decayó por completo, la excesiva fama, a veces, hace mal. Los que lo seguimos hace 8 años como mínimo, lamentamos que se haya olvidado que un tiempo donde íbamos por la comida y porque el servicio era cordial y empeñoso.

Mi puntaje: 5


Chile al 400.

domingo, 4 de agosto de 2013

Torta mousse de limón

Para un molde de 20 cm.

Base:
1 paquete de Melitas
80 grs. de manteca

Curd:

2 yemas
2 huevos
2 limones
250 de azúcar
100 grs. de manteca

300 grs. de crema batida a medio punto

merengue suizo de 3 claras.

15 grs. de gelatina sin sabor. (1 cucharada)

En la procesadora poner las galletitas con la manteca bien fría, procesar hasta arenar. Llevar a horno 5 minutos para dorar. Dejar enfriar.

En una cacerolita de doble fondo colocar el jugo de los limones, las yemas, los huevos y el azúcar, llevar a fuego suave, revolviendo constantemente hasta q espese sin hervir. Si tienen termómetro, es hasta alcanzar los 72°. Rápidamente cambiar de recipiente y agregar la manteca helada, mezclar para bajar la temperatura.
A esta preparación, integrarle con movimientos envolventes la crema batida a medio punto y la gelatina sin sabor hidratada en agua tibia y disuelta 1 minuto en microondas.
Con movimientos envolventes, incorporar el merengue en 2 o 3 partes. Volcar sobre la base de galletitas y llevar a heladera hasta solidificar.

domingo, 14 de julio de 2013

Russ & daughters

Ya les conté del paseíto hasta el Lower East Side en Manhattan, de las capas inmigratorias que cubrieron el barrio convirtiéndolo en el sitio más densamente poblado del mundo en esa época en que la guerra, el hambre y la pobreza empujaban a miles de inmigrantes del este de Europa, en su mayoría judíos, a buscar suerte en otros puntos del globo. Les conté de las casas bajas, de las sillas municipales abulonadas, de las callecitas estrechas y del glorioso Kat´z... 



Bueno, ahora les vengo con el cuento de otro local histórico y maravilloso, que queda en la misma cuadra, con el sol bañando la vidriera y montones de personas apretadas dentro. En 1908, un alemán llamado  Joel Russ, consigue casarse y en 1914 luego de tener a las 3 hijas del título, pone su primer tienda de abarrotes, que incluye salmones y arenques salados y curados de diferentes modos y procedencias. Es tal el éxito que con los años, se dedica casi en exclusividad a dicho producto. Las pequeñas Russ ayudan en el negocio luego del colegio y los fines de semana.
Hoy por hoy, el negocio sigue en manos de miembros de la familia, que llegaron a este mundo, según cuenta la leyenda, luego de que los maridos de las chicas, probaran los productos del padre.

El local es pequeño, no tiene ninguna mesa, pero sí 2 mostradores y un par de bancos en la vereda. De un lado, se expende el salmón, del otro, productos típicos de la confitería tradicional, como el Halva, y fruta en conserva.
La espera es mucha, pero la atención es amable, y paciente. El sistema es más o menos así: después de sacar números y esperar mucho, te toca tu turno entonces elegís un pan, (bagel casi con seguridad) luego uno de los más o menos 8 salmones que están disponibles para sándwich, te lo filetean pacientemente en el momento directamente de la penca, complementás con un buen creamcheese (también a elección) y pagás la suma de esos 3 productos. Simple. 
Nosotros pedimos un bagel con sésamo, salmón escocés y crema de escalonias y una limonada envasada especialmente para este local y  pagamos unos u$s 18 (sí! es muy caro)  y nos fuimos a la placita de la esquina a comer al sol un bocado perfecto.

lunes, 8 de julio de 2013

La Bonne Soup (New York)



Antes del viaje, había leído en guías y páginas sobre este restaurant, incluso amigos cercanos me lo habían recomendado. TENÍA que probar, por lo menos para poder dar mi opinión! Así que un día de mucho frío, lluvia y viento, llegamos felices a la puerta de este pequeño bistró francés, en las cercanías del MOMA. Aunque estabamos muy cerca de las 2 de la tarde, el sitio estaba repleto, con gente esperando afuera.

El local, es pequeño, con un entrepiso, y una cocina parcialmente a la vista, con baños diminutos y no del todo limpios, lo que me llamó la atención, porque en New York en general, relucen. Nos tocó una mesita casi a la entrada, casi pegadita a la de al lado.... y a la del otro lado y así.

El servicio eficiente, en manos de un camarero latino (Claro que sí... ) es rápido, pues el menú es muy sencillo. Todo está organizado en  combos, del tipo ensalada + sopa + postre. Como en todos los sitios en USA, ofrecen agua en jarra sin cargo. Por lo tanto la desición de pagar una bebida es estrictamente personal, cosa que veo con simpatía.
Tambien en la carta, están los mejores y más clásicos platos de la cocina francesa.

Pedimos una sopa de cebollas MA-RA-VI-LLO-SA! que me llevó a Paris, a otro día lluvioso y frío... a otros viajes y otros recuerdos. Un placer enorme! tambien probamos la de hongos y vegetales, más parecida a un consomé, con mucho sabor a tierra, bosque e invierno. Todo venía acompañado por una ensalada fresca y un postre: flan o mousse de chocolate. 

Vale la pena.

domingo, 30 de junio de 2013

Sopa de lentejas turcas e hinojo

(para 6 amigos con frío)

1 bulbo grueso y turgente de hinojo
1 cebolla grande
300 grs. de lentejas coral
2 zanahorias o un trozo de zapallo 
1 cucharada de curry en pasta
1 cucharadita de barahat
1 cucharadita de caldo en polvo



Saltear la cebolla y el hinojo cortados bien finitos. Agregar la zanahoria o el zapallo del mismo modo, revolviendo ocasionalmente (no importa si se pega). Agregar agua hasta cubrir, e incorporar el baharat, el caldo y el curry y salpimentar, bajar el fuego hasta reducir y que se cuezan los vegetales. Luego, agregar las lentejas, cubrir con el agua necesaria y cocinar 15 minutos. Rectificar la sazón, y procesar o no, de acuerdo a cuan rústica queramos la sopa. 

martes, 25 de junio de 2013

Café 2. MoMA (New York)

Hace unos años, visitando París, quedé gratamente sorprendida por la calidad de la comida del bar del Louvre, en un día de un frío intenso, y haciendo un alto en el recorrido por un Museo increíble pero agotador... una reparadora comida te llena el alma y te da fuerzas para seguir adelante sin parar. 
En esta oportunidad en el MoMA me pasó lo mismo! era un día de frío medio lluvioso en NY, con ráfagas de viento, con esa sensación de desprotección que te genera la isla con los rascacielos inmensos y el gris por todos lados. 
El Café 2, está en el tercer piso, y es uno de los 3 sitios que hay para comer. En concordancia con el edificio del museo, que es como cajas de vidrio blancas apiladas, también es una caja blanca, con grandes ventanales al fondo que dan a un jardín. Una puesta despojada y sencilla marca la sofisticación de esta propuesta.

El servicio, HIPER eficiente, sonriente y en español, fue muy placentero. Cabe destacar, un fenómeno que vi mucho allá y que seguramente nosotros vamos a tardar mucho en incorporar: el fenómeno de las mesas comunales en sitios con un promedio de alrededor de u$s 30. El cual es alto, si lo comparamos con el precio de un menú de comidas rápidas que ronda los u$s 6. Los sitios están casi pegados, en mesas bien largas (de 30 personas aprox.) y se dividen con unas banderitas. Como los sitios no son lo ruidosos que acá, el tema se tolera aunque asombra e intimida. Vestidos de negro riguroso, se ganan la propina, que por buen gusto, allá siempre ronda el 20%.

Pedimos un salmón grillado con vegetales que estaba muy bien, y un paninni de quesos varios que venía acompañado de unas olivas maravillosas. Las sopas, ensaladas y pastas que llegaban a las mesas, se veían deliciosas, aunque las porciones son un poco pequeñas. Una curiosidad: el pan, nos lo cobraron parte, y muy caro: 1,5 el equivalente a un mignon!
En el estado de New York no está permitido servir alcohol antes de las 12 del mediodía, así que eso acabó con nuestro antojo de una picada con quesos y jamones italianos, que rondaba los  u$s 30 también. Un café y a seguir recorriendo este curioso museo.

lunes, 24 de junio de 2013

Barbieri (Río de Janeiro)

Río tiene playas (muchas) tiene el Cristo, tiene el Pan de azúcar, tiene unos atardeceres que cortan el aliento, tiene magia... sonidos, colores y un ritmo que le son propios. Mundialmente famosa, nos regala siempre lindas postales. Se está vistiendo de fiesta por la cercanía del mundial y las olimpíadas.
Aunque claro, la mejor parte de conocer una ciudad es transitar los sitios que transitan los locales. Ir a su  ritmo, comer sus comidas divertirse en sus bares, ver de que viene la mano de verdad. En el Barrio de Lapa, está la movida más grande para locales: muchos pubs, mucha movida, gente por todos lados, diversión, baldes llenos de hielo y cerveza, música en vivo, carritos de Caipis. Un cierto aire bohemio que se mezcla con los edificios históricos y con los Arcos iluminados de noche. Un sitio lleno de atractivo, al que vale la pena ir una nochecita aunque está lejos de las playas típicas que transitan turistas que se ponen negros de día al sol y caen derretidos en las camas a la noche.


Hacia allá nos dirigimos a comer en un restaurant super conocido, que en otra época era peluquería y barbería para hombres. Abierto hacia la vereda, está siempre lleno y decorado con el estilo típico de esos negocios, con algunas sillas antiguas de barbería, con buena música, con cuadros de famosos con bigote. 

Pedimos cerveza(s) y el plato de picanha que sale acompañado de farofa, arroz (se puede elegir entre varias maneras de prepararlo, nosotros elegimos el de brócoli y estaba muy bueno) papas fritas. Nos llamó la atención que nada de todo eso era verde, así que pedimos aparte una ensalada de lechuga y tomate que nos salió más cara en proporción que toda la comida... Toda la comida rica, el plato era para 2 o 3 y gastamos alrededor de u$s 60.

Vale la pena el paseíto hasta la plaza y coronar la noche con una caipirinha recién hecha. 

viernes, 21 de junio de 2013

Rice to Rich (New York)

Antes de mi viaje, había estado buscando información por varias vías, entre ellas... cocineros famosos. Vi todos los capítulos de "Máximo en New York" y así descubrí este rincón que queda en el triángulo entre el Soho, Little Italy y Chinatown. El lugar es chiquito, pero tiene toda toda toda la onda. Decoración futurista, granos de arroz que parecen volar hacia nosotros y algunas "bromas" empezando por el nombre. Fuimos un día de semana a la noche, casi cuando cerraban y estaba lleno, con gente que llegaba en taxi especialmente hasta el local.


La propuesta es muy interesante, se trata de un mono producto (el arroz) cocinado como pudding... esto es: cremoso, casi a punto de deshacerse, con diferentes cremas y saborizantes. Simple. Concreto y genial. Y no se imaginen que se parece para nada al arroz con leche que conocemos... no no! es casi como como... como una pasta o algo así, cremoso y delicioso, hasta para los que no nos gusta!


En el local venden de todo, cucharitas, remeras, bolsos térmicos, envases, tuppers... con diseño canchero, el merchandising abunda... pero es que se puede hacer tanto con tan poco? pues parece que sí! Se parece a una heladería, con los sabores refrigerados y diferentes envases para llevarlo, desde el individual, hasta el de kilo (lo llevarán a las casas como nosotros el kilo de Persicco?) pasando por el de 3 gustos... hay toppings para ponerle y 3 mesitas cancheras para comerlo ahí mismo, no es barato (el más chiquitito $4,75) pero vale la pena probarlo!